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Drones para que despegue la agricultura

Drones para que despegue la agricultura

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Cosechando durante el primer año del proyecto de sistemas de teledetección en Cabreros del Rïo| MAURICIO PEÑA Ampliar imagen Cosechando durante el primer año del proyecto de sistemas de teledetección en Cabreros del Rïo| MAURICIO PEÑA
T. Giganto | 10/04/2018 A A
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Drones para que despegue la agricultura
Campo La subdirección del Mapama de cultivos herbáceos y técnicos de UPA España se interesan por el resultado del proyecto de teledetección que se desarrolla actualmente en Cabreros del Río
Después de un año de proyecto, toca cosechar datos en la Vega del Esla y plantear nuevos horizontes para que la agricultura despegue al tiempo que lo hace la tecnología. Los agricultores de la Margen Izquierda del Porma pudieron conocer este lunes en Cabreros del Río el balance y las conclusiones del primer año en el que se ha llevado a cabo el proyecto de teledetección. Al ser pionero en España, este ha llamado la atención del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapama) cuya subdirección del departamento de cultivos herbáceos acudió este lunes a la presentación de los datos en la que además estuvieron técnicos del sindicato UPA a nivel nacional. Y es que este es el único de este tipo que se está llevando a cabo en el territorio nacional.

La obtención de unos datos «óptimos» en el primer año de los tres en los que se desarrollará el proyecto de teledetección ha animado a marcar nuevas miras que pasan por la adquisición de un dron y por la contratación de una persona especializada en estos sistemas. Con ello podrán continuar avanzando en la mejora de la productividad de los cultivos así como en una optimización del uso del agua y en una mayor rentabilidad, tres factores clave para el agricultor. Productividad, sostenibilidad y rentabilidad que hoy en día van de la mano de los avances tecnológicos. «Hay suficientes tecnologías al alcance del agricultor que le pueden ayudar a solucionar muchos problemas y al mismo tiempo aumentar la rentabilidad, reducir el consumo de agua y mermar los costes. En definitiva se trata de sacar el máximo rendimiento con el mismo esfuerzo a las explotaciones agrícolas», explicaba Matías Llorente, presidente de la Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Porma.

Con el dron que han comprado podrán ahora sobrevolar los cultivos para percibir si en alguna zona de la finca hay, por ejemplo, una plaga. De este modo podrían atajarla a tiempo e incluso enviar la orden para su tratamiento a través del hidrante. También podrán con ello hacer un mapa térmico de la finca con lo que averiguarían si algún aspersor falla y el terreno no está recibiendo agua en un punto concreto. Así mismo será posible elaborar con ello un mapa de altura de la vegetación para controlar cuánto crece la planta de maíz dependiendo de la zona.

Para este segundo año de proyecto ya en marcha prevén por lo tanto mejorar los mapas de prescripción, mejorar los coeficientes de cultivo para la teledetección, aplicar el abonado variable, hacer un seguimiento de los cultivos mediante drones y mapear 70 nuevas hectáreas para conocerlas en profundidad.

Con ello complementarán el sistema de teledetección en el que el primer año han tomado un mayor conocimiento de los perfiles del suelo con el que han trabajado. El mapeo realizado ha permitido conocer las variables del suelo (retención de aguas, contenido en nitrógeno, fósforo y potasio, conductividad eléctrica, contenido arcillas y arenas...) para posteriormente llevar a cabo una siembra variable aplicada conforme a las características del terreno en cada zona de una misma parcela. Y una vez sembrado han controlado la nascencia y desarrollo de la planta.

Conclusiones del primer año

Con todo ello y como conclusión a los resultados del primer año de proyecto, han podido comprobar que la siembra variable en sí misma no es rentable si no se tienen previamente los mapas de prescripción adecuados y si no se toman en cuenta todas las variables del suelo en el que se está cultivando (retención de aguas, contenido en nitrógeno, fósforo y potasio, conductividad eléctrica, contenido de arcillas y arenas...). Han comprobado sobre el terreno que la siembra variable permite ahorrar agua y energía. Con toda la información recabada podrán ahora ser más eficaces y retroalimentar el sistema con más datos para conocer mejor el terreno y mejorar los índices de cultivo para la teledetección. «Con ella el agricultor gana seguridad y también conocimiento en tiempo real para poder actuar en momentos puntuales y muy importantes para la rentabilidad del cultivo, pudiendo así anticiparse a los problemas y teniéndolos georreferenciados», expuso el ingeniero agrónomo encargado del proyecto.

De este primer año de proyecto han concluido que la densidad óptima del maíz depende de muchos factores y cada parcela y cada híbrido tiene la suya. Con este conocimiento exhaustivo del terreno van a ser capaces de crear parcelas más uniformes y aumentar la eficiencia en el uso de los insumos a la vez que aumentarán la producción. En el análisis de resultado y tomando una parcela como ejemplo, ayer desvelaron que a través de la siembra variable un agricultor puede llegar a producir 5 toneladas más por hectárea que con la siembra standard lo que traducido en euros puede suponer más de 800 euros de ganancia. Caminarán así los agricultores de esta zona de la Vega del Esla hacia una actividad agrícola que conjugue esos tres factores esenciales en el desarrollo del campo: productividad, sostenibilidad y rentabilidad.

Un proyecto "para todos"

Con ello intentarán superar el reto que posibilitará que la provincia leonesa siga siendo ejemplo de la modernización del sector primario y es que estos resultados se podrán extrapolar a todo el territorio. «El proyecto estará operativo en tres años y servirá para su desarrollo no solo en esta Comunidad de Regantes, sino que se podrá extrapolar a las demás. Hay empresas que quieren desarrollarlo a nivel particular a los agricultores y eso tiene un coste a mayores y nosotros lo que queremos es que sean las propias comunidades las que puedan llevarlo a cabo y que así todos se puedan beneficiar de ello», explicaba Llorente. «O conseguimos un desarrollo para toda la agricultura y todo el campo o que unos solos avancemos no significa que ese desarrollo vaya a llegar a toda la provincia», afirmó el presidente de los regantes de la Margen Izquierda del Porma.

La Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Porma es la titular del convenio con la Diputación de León. La institución provincial aportará 38.000 euros anuales durante tres años con el objetivo de mejorar los rendimientos de los cultivos a través del sistema de teledetección. Pero con el proyecto también colabora Tragsa, que lleva la gestión, la cooperativa Ucogal, que pone las fincas y la maquinaria, y Dekalb que aporta la semilla.
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