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Dos regiones, dos economías

Dos regiones, dos economías

OPINIóN IR

24/06/2021 A A
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Dos regiones, dos economías
Una de las vertientes que más diferencian la Región Leonesa de la Castellana es la estructura económica. La Castellana se articula en torno a un sector principal y unos pocos secundarios. En cinco de sus seis provincias autonómicas el principal empleador privado es una fábrica de automoción. La salvedad es Segovia, que concentra su comercio en el sector porcino en régimen intensivo: piensos, producción de lechones, de madres, de cerdo de cebo, mataderos, embutidos y comercialización de canales. Todo ello para suministrar al gran mercado madrileño, que dista apenas 100 kms.

En Zamora y Salamanca no existen fábricas de automoción. En León hay una empresa, con doscientos empleos. El sector alimentario diversificado protagoniza la economía leonesa, con todas las fases de producción y transformación de porcino (extensivo e intensivo), ovino (de leche y de carne), vacuno (de leche y de carne), caprino, pastos, forrajes, heno, maíz, remolacha, legumbres, hortalizas, frutas, vid. Es lógico en una Región Leonesa que en solo tres provincias agrupa más del 70 % de los sellos de calidad alimentaria de la autonomía. Eso implica el despliegue de industrias transformadoras y de transporte.

En Castilla los sectores que acompañan a la automoción son la administración pública (sobredimensionada con los recursos leoneses), la industria alimentaria ligada al cereal panificable, la vid y el ganado ovino. Castilla, sin las fábricas extranjeras de automóviles y la administración pública centralista, sería diferente.

En la Región Leonesa existen sectores como la producción de energía, la de roca (granito, caliza y pizarra), la extracción de áridos (porque hay ríos), la educación, la de biotecnología y productos farmacéuticos, las tecnologías de la información y telecomunicación, o la logística que juegan un importante papel. El mayor problema para su desarrollo es la obstaculización de la Junta de Castilla y León, que capitaliza las ayudas en el sector de las fábricas de automoción. Éstas han recibido más subvenciones que todo el sector industrial leonés junto.

La competencia de dos economías diferentes por los recursos ha llevado a la marginación de una por la otra, debido a su inferior tamaño (un millón de leoneses frente a uno y medio de castellanos). Además, la Junta fue ocupada por una élite heredera del caciquismo cerealista terracampino. No hay proyecto conjunto –imposible por las diferencias–, ni asignación proporcional de recursos a cada región, ni equilibrio en las decisiones. Nos engañan poniendo leguleyos como consejeros de fomento. Es la imagen del rey inepto rodeado de validos que sí gobiernan.
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