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Doña Angelita y las niñas

Doña Angelita y las niñas

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Ángela Ruiz Robles, doña Angelita, leonesa de Villamanín y maestra, inventora del precursor del 'ebook', rodeada de sus nietos. Ampliar imagen Ángela Ruiz Robles, doña Angelita, leonesa de Villamanín y maestra, inventora del precursor del 'ebook', rodeada de sus nietos.
Fulgencio Fernández | 11/10/2020 A A
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Doña Angelita y las niñas
Sociedad En el Día Internacional de la Niña la Diputación recupera la figura de un magnífico modelo para las niñas, la leonesa Ángela Ruiz, 'inventora' del 'libro electrónico'
Ángela Ruiz Robles era para sus alumnos y allegados ‘Doña Angelita’, uno de esos nombres que llevan el doña del respeto que se había ganado, y el diminutivo de la mujer cercana, de la maestra preocupada por sus alumnos y por sus gentes.

Ángela Ruiz vivió en un inmerecido anonimato hasta muchos años después de su muerte, cuando los estudiosos de las biografías ‘más ejemplares’ descubrieron a la inventora del precursor del libro electrónico y, por ejemplo, Henrique Mariño titulaba: «Esta mujer inventó el ‘ebook’, pero nadie le hizo caso y el mérito se lo llevó un hombre»; y escribía: «Patentó en 1949 un libro mecánico para facilitar el aprendizaje de los alumnos, pero nadie quiso materializar su idea, que podría haber revolucionado la educación. Su invento pasó sin pena ni gloria por estos mundos de dios Franco y terminó siendo atribuida a otro. Hablamos de 1949, cuando sus alumnos cargaban con un quintal de libros, por lo que su enciclopedia pretendía quitarles un peso de encima. El ingenio consistía en una caja donde introdujo las materias de las asignaturas, en varios idiomas, que podían leerse gracias a un sistema de bobinas. Además, contaba con abecedarios para escribir oraciones y disponía de una luz que permitía usarlo a oscuras».

Le llamó entonces la Enciclopedia multimedia. Nadie quiso en España comprar la patente, sí la quisieron en el extranjero, varios países, pero Doña Angelita quería que fuera en su tierra donde se desarrollaba y no la vendió, renunciando a una importante cantidad de dinero.

Pues esta mujer, con otros muchos méritos, como llevar ‘la escuela’ a los barrios pobres o, incluso, las cárceles, ha sido elegida como modelo por la Diputación de León para las actividades encaminadas a celebrar el Día Internacional de la Niña (11 de octubre). Explican desde la institución que «se ha elaborado un relato dando a conocer la figura de la leonesa Ángela Ruíz Robles, nacida en Villamanín a finales del siglo XIX, que fue la precursora del libro electrónico».

Doña Angelita había nacido en Villamanín en 1895, su padre regentaba la farmacia de esta localidadDoña Angelita, que en muchas reseñas figura como gallega por haber desarrollado buena parte de su carrera en esta comunidad, había nacido en Villamanín en 1895 pues su padre regentaba la farmacia de este pueblo que vivía años de desarrollo gracias a la llegada del tren. En un homenaje que se le rindió en su pueblo, cuando le pusieron su nombre al parque , una de sus hijas recordaba que «Villamanín siempre estaba presente en los recuerdos de mi madre pues se había llevado algunos de esos botes de farmacia tan típicos y los tenía en su despacho».

Pero en una mesa redonda posterior sorprendió aún más a los asistentes al contar: «Mi madre siempre nos cantaba para dormirnos, al acostarnos, y no lo hacía con canciones gallegas sino con las de esta tierra leonesa, donde ella había nacido».

Pero su andadura leonesa fue más allá de su nacimiento en Villamanín, en la Escuela de Magisterio de León —La Normal— hizo la carrera y su primer destino fue en una comarca muy cercana a la su nacimiento, en Gordón. Después se casó y ya se fue a Galicia, al Ferrol, y allí descubrió el artilugio que la va haciendo famosa en el mundo, aunque es cierto que no pudo gozar de ese reconocimiento en vida.

Su primer destino fue Ferrol, en la parroquia ferrolana de Santa Uxía de Mandiá, donde obtuvo la plaza y con el tiempo pasó a la Escuela Obrera, cuya matrícula era gratuita, y al Colegio Ibáñez Martín, que dirigió hasta su jubilación. Fue maestra de día y escritora de noche —entre sus libros está Ortografía castellana o Taquigrafía martiniana abreviada moderna— y todavía le quedaba tiempo para sus inventos.

Parece ‘justicia poética’ que a una mujer así el mayor empujón al reconocimiento le llegara cuando el todopoderoso Google la eligió para su Doodle un día de 2016, en el 121 aniversario de su nacimiento. En Villamanín.
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