Publicidad
"Disfruté escribiendo pero recordando también lloré"

"Disfruté escribiendo pero recordando también lloré"

LNC CULTURAS IR

Rubén Alonso de Ponga recorrió los escenarios de la novela;en la foto, en Belchite. Ampliar imagen Rubén Alonso de Ponga recorrió los escenarios de la novela;en la foto, en Belchite.
Fulgencio Fernández | 10/10/2021 A A
Imprimir
"Disfruté escribiendo pero recordando también lloré"
LNC Domingo Rubén Alonso de Ponga regresa con su cuarta novela después del silencio que siguió a la trilogía de la guerra y posguerra en León
De Rubén Alonso de Ponga hay que decir que es de Valbuena del Roblo. Por muchas razones, porque él lo agradece, porque ha sido luchador y en este deporte nuestro que o se lleva en la sangre o no se lleva decir de dónde es uno es tanto como decir lo que se defiende, porque este profesor que lleva muchos años ejerciendo en Barcelona y habla un perfecto catalán lo primero que le sale de la boca para iniciar cualquier conversación es que «yo soy de León»...

Pues eso.

No fue Rubén un luchador al uso, le gustaba ganar, pero más divertirse, aún más practicar un deporte de su tierra que aprendió en la era con su hermano Javi, su primo El Turbo y otros menos conocidos y, por encima de todo lo apuntado, ser un deportista ejemplar, más bien un caballero en pantalón corto.

Y sabe que tampoco es un escritor al uso. Ser profesor era una obligación, con gusto pero obligación, hacer deporte —después el fútbol sala, el tenis...— una necesidad, ir al monte era como respirar, leer un hobby ¿Cuándo el tiempo? La historia la tenía, se la debía a su memoria, a la de su madre, a los recuerdos de las gentes del Roblo... y llegó una lesión que le obligó a parar, a tener tiempo y nació ‘El ruido de las carretas’, una emotiva historia de la guerra civil en su mundo rural leonés con poco de guerra y mucho contenido humano, muchas vivencias y penurias, dolores de almas de unos tiempos que extendió a trilogía con ‘El llanto de la carabiella’ y ‘Semillas de una guerra’.

Y una enriquecedora experiencia personal, aun con tanto dolor, algo que se entiende en quien también disfrutaba cuando no ganaba.

- ¿Otra novela Rubén?; ésa era la pregunta recurrente después del buen sabor de boca de la trilogía.
- La verdad. No acababa de encontrar un tema me enganchara de verdad. Había comenzado con varias cosas y lo dejaba, después de varias páginas porque no acababa de disfrutar con lo que salía y si no disfruto... no soy escritor profesional.

No hubo lesión esta vez, pero sí pandemia. «A finales del 2019 encontré el tema de ‘Amores de guerra y paz’, relacionado con la historia desde el año 34. Me ilusionó y comencé a escribir por las tardes después de salir del instituto, pero no quería dejar el deporte y no conseguía escribir de manera continuada... no lo acababa de ver pero nos encerraron. Ahí pude dedicar muchas horas al día y en dos meses conseguí acabarlo , a finales de mayo del 2020».

Ya no es el mundo rural leonés, esta novela se desarrolla en diversos escenarios españoles. «Es una novela con fondo histórico contrastado, pero la lucha de los y las protagonistas me hizo vivir los hechos en primera persona. Hubo momentos en los que reí, en otros recordé y hasta lloré en más de una ocasión». Lloró, pero de nuevo, «Fue una bonita experiencia que volví a sentir después de las novelas anteriores».

Volvió a salir a relucir León. Tenía editor en Barcelona pero le apetecía León y apareció Eolas.
Volver arriba
Newsletter