Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

Despacho con bandera

Despacho con bandera

OPINIóN IR

19/01/2019 A A
Imprimir
Despacho con bandera
Un buen amigo ‘granaíno’ me decía siempre que los políticos paracaidistas lo que buscaban era el «despacho con bandera»; y que una vez realizada la toma de posesión, evitarían por todos los medios ser hombres de paja, porque querrían mandar, dejar su huella, pero sobre todo, querrían demostrar a sus vecinos y amigos quién es el que tiene la sartén por el mango.

Óscar Puente se cree el rey del mambo, está mandando en Valladolid y despacha directamente con Pedro Sánchez. Come con secretarios de estado, cena con ministros, da ruedas de prensa en Fitur en inglés y va a todas las fiestas y conciertos de la ciudad. Está tan contento de ser alcalde y ‘famosete’, que ha querido superar a su predecesor, el alcalde que tanto criticó.

Meter la gamba una vez, hasta tiene un pase. La lías a propósito, con un poquito de intención, como cuando Raúl (el mítico siete del Madrid), echaba la ‘carrerina’ a un balón al que perfectamente sabía que no iba a llegar. Pero el pueblo llano te ovaciona porque das gusto a sus orejas, y los alcaldes damnificados te sacuden.

Hasta ahí todo previsible. Una simple táctica preelectoral, cansina y más vieja que el catarro, pero que no le dejó a gusto, y por eso volvió a embestir, sin clase y con muchos pies.

No sé quién le habrá escrito la escaleta o quién le asesora para meterse con el viejo reino, pero ha conseguido que hasta los de su partido le quieran tirar al pilón.

José Antonio, actual jefe de la oposición y candidato socialista a la alcaldía de León, ha sido muy clarito, y le ha pedido al presidente del gobierno que le retire de la portavocía de la ejecutiva federal del partido por sus declaraciones ofensivas a León. ¡Chapeau José Antonio!

Hace tres años y medio la ciudad de León recibió a Óscar Puente con los brazos abiertos, concretamente un uno de octubre, cuando Silván cumplía cien días de gobierno, y tres días después del nacimiento de mi pequeño Dimas, y por lo tanto de la llegada del AVE.

Se le fue a recibir a la estación, sólo faltó la banda municipal tocando pasodobles, firmó en el libro de honor, dio un paseo por la ciudad y si no recuerdo mal, hasta se tomó un vino en el Madrid. Con esa visita sin precedentes, se rompía un periodo de mal rollo entre dos ciudades que un alcalde pasado alentó y disfrutó, porque no nos engañemos, León, se motivaba con León.

Pero ahora Puente, ha ido hasta el infinito y más allá, porque pudiendo rectificar y taparse, se ha venido arriba y sin saberlo se ha metido en una guerra de la que le será difícil salir, porque ahora sí que pilla a todo un León unido y harto.
Volver arriba
Newsletter