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Desde el rencor

Desde el rencor

OPINIóN IR

25/01/2015 A A
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Desde el rencor
Sergio Jorge ha escrito un libro, acogido con desigual fortuna por parte de la crítica especializada, que tiene un título con mucho gancho: ‘Mis amigas follan’. Tal contundencia en la portada, tanta pregunta sin respuesta, relega a un segundo plano, más aún de lo que su propio nombre indica, el subtítulo, ‘Relatos desde el rencor’, que en mi opinión resume con certeza el principal motor del periodismo, la economía, la política, la justicia y la sociedad, términos todos ellos que así, en una misma frase, componen el perfecto espíritu de la contradicción. Puede desplomarse el precio del barril de crudo, puede MarioDraghi sacarse de los bolsillos un billón en calderilla y puede que las eléctricas dicten los programas electorales, pero el mundo seguirá girando sobre un órbita porque el rencor sigue cotizando al alza.

Probablemente no ha abandonado la gráfica ascendente desde que existe el hombre. Nada tiene tanto poder, nada nos desvela informaciones tan valiosas y nada une tanto a un colectivo como el rencor. A todos los niveles. El Estado Islámico se mueve más por su rencor hacia Occidente que por su amor a Alá. Sabemos lo que sabemos del dinero de Bárcenas (hay que ver con qué rencor ha salido de la cárcel) o de Pujol gracias al rencor de los suizos cuando lo sacaron de sus bancos.Aquí, enLeón, el rencor acabó de forma muy cruel con Isabel Carrasco, algo que no habían podido conseguir ni los intereses económicos ni las ambiciones políticas.

Nos adentramos, unos más resignados que otros, en la campaña electoral, que viene a ser algo así como unas Jornadas de Exaltación del RencorAhora nos adentramos, unos más resignados que otros, en la campaña electoral, que viene a ser algo así como las Jornadas de Exaltación del Rencor, por más que alguno ya esté desempolvando esa cínica expresión de «la fiesta de la democracia».Surgen escándalos de rencor, se descubren cuentas de rencor en B, se fundan partidos desde el rencor, se fichan con rencor candidatos que el dinero no podría pagar, el rencor ya empieza a anidar en futuros tránsfugas y moviliza el voto más que cualquier ideología. En las encuestas, parte con ventaja el rencor vestido de buenas intenciones. De la gestión del rencor, ya que su eliminación parece improbable, depende el éxito.Eso sí: las mejores columnas no son las que tratan sobre el rencor, y como muestra un botón, sino las que se escriben desde el rencor, así que quizá pruebe suerte en la próxima.
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