La Ponferradina tiene desde hace varios meses un ‘As’ bajo la manga que le ha funcionado siempre, con solo una execpción, incluso hasta en la promoción de ascenso para meterse de nuevo en una final a Segunda División.
Porque abrió la lata Keita, justo lo que necesitaba la Deportiva para pasar de ronda, anotar un gol más que su rival, en lo que fue la 15º vez que ocurría en todo el 2026, es decir, en plena remontada de la temporada de la Ponferradina. Una fórmula que le ha servido siempre a los de Mehdi Nafti para acabar llevándose los partidos, aunque hubo solo una que no funcionó ante el gran líder. Ante el Tenerife, Undabarrena anotó el primer tanto, pero en un desafortunado disparo desde fuera del área en la segunda parte, los canarios empataron el partido, sin esa, la efectividad de la Deportiva abriendo la lata y ganando en 2026 hubiese sido del 100%.
En todo el 2026 siempre que la Deportiva se ha puesto por delante ha ganado, excepto contra el Tenerife, y siempre que le marcan, pierde
La última fue ante el Atlético Madrileño con un zarpazo desde la frontal del área de un Keita que no había sido titular en la ida, pero sí en la vuelta, y siendo más que decisivo. Antes de ella llegaron los primeros goles del partido ante Ourense, Ferrol, Lugo, Guadalajara, Real Madrid Castilla, Talavera, Arenas, Unionistas, Mérida, Barakaldo, Real Avilés, Arenteiro o Athletic B, todos con victorias finales.
Y es que ahora los bercianos van a tener que tiar de nuevo del ganar uno de los dos partidos para ser equipo de Segunda División. Porque al igual que le pasaba contra el Atlético Madrileño, el empate no les vale a los Mehdi Nafti por la clasificación vía liga de ambos equipos, 2º contra 4º. Eso sí llegará la Ponferradina con la ‘certeza’ de que si se adelanta en el marcador, tendrán ya mucho camino ganado, o por lo menos el partido, porque si hay una entre las muchas cosas que hacen bien los blanquiazules es saber agarrarse al marcador.
Fantasmas del Celta Fortuna
Precisamente ante su próximo rival, le falló esto, el gol. Porque en el partido de ida en Balaídos la Deportiva tuvo varias opciones de marcar gol, cada cual más clara que la anterior, y donde por no anotar ninguna de ellas, acabó recibiendo gol, perdiendo el partido y más tarde el cese de su técnico.
Casi mismo patrón que en la vuelta, donde con un poco de efectividad el equipo de Nafti hubiera sacado más de un punto aquella noche, eso sí, esa Ponferradina no perdió como en Balaídos en la ida, ni acabó cesado. Pero sí se dejó una de las grandes oportunidades de pegar un golpe sobre la mesa ante uno de los rivales a batir, una que volverán a tener y con mucho más premio por delante, Seugnda División.