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Cultural 2 -Oviedo 0: 'La Cultural sigue con la vida en sus manos'

Cultural 2 -Oviedo 0: 'La Cultural sigue con la vida en sus manos'

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Unai Albizua cabecea a balón parado entre la defensa del Oviedo. | SAÚL ARÉN Ampliar imagen Unai Albizua cabecea a balón parado entre la defensa del Oviedo. | SAÚL ARÉN
Jesús Coca Aguilera | 27/05/2018 A A
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Cultural 2 -Oviedo 0: 'La Cultural sigue con la vida en sus manos'
Segunda División El conjunto leonés depende de sí mismo para salvarse, aunque podría necesitar ganar en Soria, tras exhibirse ante el Oviedo y ganar con dos goles en el descuento de las dos partes
Con un tremendo sufrimiento. Con una lección de garra y entrega. Con una afición volcada, que no sólo llenó el Reino sino que llevó en volandas a su equipo. Con un gol en el minuto 4 de descuento de la primera parte y otro cuando ya habían pasado cinco desde que se había cumplido el tiempo extra de la segunda. Jugando a las mil maravillas pero sin puntería durante muchos minutos, aguantando cuando era el Oviedo quien asediaba en muchos otros. Llevando al borde de la taquicardia a su gente, pero haciéndoles salir con la sonrisa en la boca rumbo a sus casas.

Así llegó el triunfo de la Cultural, que dejó fuera del ‘playoff’ al Oviedo al derrotarle 2-0 y salvó el ‘match ball’ en el que las esperadas victorias de sus rivales directos, Nástic y Córcoba, habían convertido su partido. No ganar, habría supuesto pasar a depender de terceros en la última jornada y encomendarse poco menos que a un milagro. Vencer les mantiene vivos y con la pelota en su tejado, aunque en función de lo que hagan el resto de equipos en la última jornada podría ser necesario ganar en Soria al Numancia en la última jornada.

Cumplieron los leoneses en un partido en el que pudieron haberse ido con goleada al descanso, acabaron yéndose por delante a vestuarios cuando el 0-0 ya parecía inevitable gracias a una pena máxima señalada por el línea cuando el tiempo expiraba y transformada por Señé, sufrieron lo indecible durante un tramo de partido de asedio ovetense y, tras varias contras desaprovechadas y condenados a aguantar siete minutos de descuento, sentenciaron por medio de Rodri en una de ellas.

Ese fue el guión de un encuentro en el que la Cultural había completado una primera parte maravillosa, en la que había dominado por completo y ‘bailado’ al Oviedo, pero en la que literalmente hasta el último segundo no consiguió ver traducidas esas sensaciones en un resultado positivo al descanso.

Y es que el gol que encarriló el triunfo llegó en el minuto 49 de la primera mitad, merced a un penalti señalado con suspense por el juez de línea. Fue en un centro de Antonio desde la izquierda en el cual, en el segundo palo, un defensa empujaba de forma bastante infantil a Señé. Penalti tonto pero claro que no señalaba el árbitro pero sí su asistente y que el propio Señé se encargaba de transformar al engañar al meta y batirle por bajo.

Hacía justicia el mediapunta y se resarcía del garrafal error que había protagonizado en la primera de las tres clamorosas ocasiones de que la Cultural había dispuesto. Porque, tras un pase maravilloso al hueco de Ortíz, Señé se plantaba ante Alfonso con tiempo de sobra para pensar qué decisión tomar… pero no acertaba y al intentar cruzársela se encontraba con la mano del meta que enviaba el balón a córner.

Parecía complicado que la Cultural volviera a tener una ocasión tan clara como esa, pero no sólo la tuvo, sino que también la marró. Esta vez era Buendía quien de la nada se inventaba un pase mágico que dejaba a Rodri mano a mano ante un Alfonso al que regateaba pero, escorado hacia la izquierda y a portería vacía, se encontraba con el palo. No sería la única madera que darían los leoneses, pues tras una falta lateral colgada por el propio Buendía, Unai Albizua conectaba un gran cabezazo que se topaba con el poste.

Todos esos lamentos se convertían en alegría con el 1-0. Sin embargo, tras el paso por vestuarios, el panorama cambió por completo. El mismo Oviedo que en 45 minutos apenas había pasado con el balón controlado del centro del campo y había tenido como única llegada un remate de Johannesson en el segundo palo que se iba fuera, pasaba de ser una marioneta en manos de la Cultural a convertirse en quien movía los hilos.

La tuvo Rocha tras llegar al lateral a línea de fondo y dar un pase atrás que el mediocentro desaprovechaba al tirar centrado y flojo a las manos de Palatsí. También Linares, a quien anulaban un gol por una clarísima falta sobre el meta culturalista. Y, por último, Saúl Berjón, que en una falta peligrosísima, centrada y al borde del área, pegaba un zapatazo que el portero leonés sacaba con una gran mano a córner.

Unos 20 minutos duró ese agobio. Pero, tal y como vino, desapareció. Yeray entró por un Sergio Marcos que de nuevo brilló y daba contención al centro del campo, y entre Antonio y Señé conseguían que el balón ya no fuera permanentemente del Oviedo. 

De hecho, en el cuarto de hora final, siempre estuvo más cerca el 2-0 que el 1-1. Existía el miedo lógico por lo dramático de la situación cuando la tenía el Oviedo, pero creaba más peligro a la contra la Cultural. Señé por dos veces, Buendía, Moutinho… nadie parecía capaz de sentenciar hasta que en el 95, con los asturianos volcados, un pase largo dejaba a Rodri mano a mano ante Alfonso, al que esta vez sí superaba para hacer definitiva la victoria.

La primera final está ganada. Los leoneses se agarran a la salvación y a la Segunda. Pero todavía quedan otros 90 minutos de ganar o morir... Eso sí, la Cultural sigue con la vida en sus manos.
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