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Cuando la vida todavía es en color

Cuando la vida todavía es en color

A LA CONTRA IR

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| 10/05/2019 A A
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Cuando la vida todavía es en color
Cuentan que la principal ocurrencia del siempre ocurrente Joaquín el pastor se produjo un día que regresaba de segar, sudoroso, con la guadaña al hombro, bien visible... Dobló la curva del Ayuntamiento, consciente de que en la acera de la tienda estaba Lorenzo, sin nada que hacer y con mucho que hablar, por lo que recibía a todo el que caminaba por la calle con un «¿de dónde vienes, para dónde vas?», pero el socarrón pastor no le dio tiempo a hacer las preguntas pues disparó él antes las respuestas, muy suyas.

– No me preguntes Lorenzo, vengo de excavar las patatas.

Le quedó claro al ocioso que el pastor no estaba para conversaciones.

Pues no me preguntéis qué es lo que se ve en la foto porque me veré obligado a pensar que no tenéis nada mejor que hacer. Mauri os lo deja claro, que es el aparcamiento más colorista, ecológico y civilizado del mundo, sin candados, ni cierres centralizados, ni alarmas...

Porque cuando suena la sirena que anuncia los recreos (o el método menos estridente que ahora se utilice para estos avisos) todos saldrán corriendo hacia este aparcamiento en el que no hay bicis, ni motos, ni triciclos, ni patinetes... hay sueños de colores, hay infancias de juegos, hay amigos que corren a tu lado, hay caídas cuyas heridas se curan con un beso, hay almas que se abrazan, hay maestros que tienen nombre... hay felicidad de colores.
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