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Cuando 'asomamos el morro'

Cuando 'asomamos el morro'

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La considerada primera selección leonesa que en los años cuarenta acudió a Canarias con Tino el Cojo, los Molineros de Carbajosa o Julio El Zazo de Barrio Ampliar imagen La considerada primera selección leonesa que en los años cuarenta acudió a Canarias con Tino el Cojo, los Molineros de Carbajosa o Julio El Zazo de Barrio
Fulgencio Fernández | 03/10/2020 A A
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Cuando 'asomamos el morro'
Lucha leonesa Los luchadores leoneses tardaron en salir a enfrentarse con otras modalidades de lucha, la primera vez fue con los canarios
«Asomamos el morro en Canarias y estábamos seguros de que nos lo rompían... pero aquí lo tenemos». Así recordaba el inolvidable Tino ‘El Cojo’ de Paradilla la primera salida de la lucha leonesa para competir lejos de León y a una modalidad desconocida, la lucha canaria.

Eran los años 40 y la lucha leonesa fue invitada a un «campeonato de luchas» en Canarias, contra los locales y a su modalidad, que es algo muy de los canarios. Partió para las islas la considerada primera selección de lucha leonesa, una expedición de lujo, por cierto. Junto al citado Tino acudían dos de los Molineros de Carbajosa —Elías y Emiliano, considerados los mejores de esta saga— y un cuarto luchador del que quienes le conocieron hablan maravillas, Julio Bayón, El Zazo de Barrio de Nuestra Señora, de quien Nano Urdiales repetía que era uno de los luchadores más estilista que había conocido.

Cuando llegaron a Canarias se asustaron un poco aquellos leoneses, les mostraron a sus rivales, puntales que andaban por los 140 o 150 kilos cuando ninguno de los leoneses llegaba a los cien. Fue entonces cuando se produjo la anécdota que muchas veces contaban los citados molineros de Carbajosa: «Ay hermano, hicimos mal en sacar el billete de vuelta, nos mandan para casa estos volando».

Tino El Mutilado, dos molineros de Carbajosa y Julio El Zazo fueron la primera selección de León Pero no fue así, ni mucho menos, aquellos molineros aguantaron tiesos como un varal, Tino sorprendía con su ‘pata seca’ y parece que Julio sí mostró esa calidad que nadie le negaba y el papel de aquella primera expedición fue realmente destacado. Decía Tino, «no sé qué les pasó, no nos llamaron más».

También destacado fue el papel de los luchadores leoneses en otro campeonato ‘europeo’ en el I Encuentro de Luchas Folclóricas, otras veces bautizado como I Campeonato Mundial de Luchas Vernáculas, fue en 1974 y se celebró en Santa Cruz de Tenerife, con la presencia de cinco modalidades: la leonesa, la canaria, la suiza, la bretona y la cumberland de Gran Bretaña. Acudieron Manuel Gallego Coca, Bernardo Álvarez, Felipe León y José Fernández, después de una polémica por la exclusión de Dionisio Serrano. Fue un campeonato televisado y el gran destacado fue Manuel Gallego Coca, que se proclamó subcampeón después de dejar en la cuneta a un mito de la lucha canaria, Barbuzano. Una polémica, otra, al regreso, empañó la gesta, ya que la Federación exigía el trofeo y Gallego Coca entendía que lo había ganado él.

En 1974 se celebró el Mundial de Luchas Vernáculas con un gran papel de Gallego Coca Y ya en los años 90 llega la que ha sido la competición ‘internacional’ más habitual para la lucha leonesa, los Campeonatos de Europa de Luchas Celtas. La primera participación en ella fue en 1996, en Bretaña, y en la modalidad de sub 21 (se celebra un año sub 21 y al siguiente senior). León realizó un gran papel quedando subcampeona, algo que por un lado podía resultar extraño ante el escaso conocimiento de las dos modalidades a las que se compite: gouren y back hold; pero también esperado el brillante papel a la vista del equipo que acudió a Bretaña: Manuel Fernández, Manolín de Naredo; Iván Alonso, El Guerrerín de Valdefresno; Oscar Viñuela, de Garrafe; Héctor García, El Divino de Campohermoso y Jorge Yugueros Serrano, de Valdealiso, unos chavales que empezaban su carrera en la lucha leonesa y todos tuvieron un papel destacado, sirva como ejemplo que todos tienen algún provincial en sus vitrinas y también son muchas las ligas que los ‘adornan’. Contaban además con un entrenador de lujo, Toño García, de Santibáñez de Porma.

La primera salida a un Europeo de Celtas fue con un equipo de lujo, con El Menudín, Héctor, Yugueros... Se iniciaba ahí lo que ha sido un largo camino, con altibajos. La leonesa ha hecho unas veces un excelente papel, siendo campeona, y otras veces no ha respondido a las expectativas. Especial significación tiene la primera vez que León, el Palacio de los Deportes, acogió esta competición. Fue en abril de 1997 y la leonesa quedó subcampeona, por detrás de Escocia. Para el recuerdo de los aficionados, al margen del excelente ambiente, los enfrentamientos entre Julio ‘El Helicóptero’ de Villarrodrigo y el gigante McNamara, un escocés ya fallecido, tan impresionante por su aspecto como bonachón y cercano.

Quienes empezaron con gran brío en esta competición fueron las chicas, la lucha leonesa femenina se llevó de calle los primeros europeos a los que acudieron las Tamarina, Miriam Marcos, Marta Llamazares, Mónica Matía... en las últimas ediciones han bajado algo.

Asomar el morro no es nada fácil.
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