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Corro de Valdefresno: El Bierzo hace historia con un alumno de El Junco, Iglesias

Corro de Valdefresno: El Bierzo hace historia con un alumno de El Junco, Iglesias

LUCHA LEONESA IR

Adri y Moisés Vega prometían una intensa final pero La Roca se lesionó en esta caída y abandonó. | JESÚS F. SALVADORES Ampliar imagen Adri y Moisés Vega prometían una intensa final pero La Roca se lesionó en esta caída y abandonó. | JESÚS F. SALVADORES
Fulgencio Fernández | 01/08/2022 A A
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Corro de Valdefresno: El Bierzo hace historia con un alumno de El Junco, Iglesias
Lucha leonesa Jorge Iglesias infringe la segunda derrota del año a Víctor y logra el primer corro para él y para El Bierzo;en medios gana Adri; Uco y Unai completan el ‘podium’
Desde que El Cojo de Paradilla volvía herido del frente, con la herida todavía supurando y no se pudo resistir sin saltar al corro al ver aluches en su tierra... en La Sobarriba siempre pasa algo, siempre se suman nuevas páginas a la historia de la lucha leonesa. Ayer también. Incluso muchas cosas pero vamos con la primera: Un luchador de El Bierzo gana su primer corro y, como consecuencia de ello, esta tierra inscribe su nombre en la lista de los campeones. Si don Google está atento habrá anotado: Jorge Iglesias, de Vega de Espinareda (El Bierzo) gana en el corro de lucha de Valdefresno, al imponerse en la final al campeón de siete Ligas, Víctor Llamazares.

El chaval, que practica otras luchas y se nota, que tiene una planta espectacular para ligeros, casi no se lo acababa de creer aunque lleva tiempo buscándolo, mejorando corro a corro, madurando lo que ha ido metiendo a la buchaca del buen alumno. Y es que, recuerda, «con siete u ocho años empecé a luchar en la escuela de Clemente en La Sobarriba. Y también me quiero acordar de otro monitor de mis inicios, José Antonio el del La Mata de Curueño».

Y se marcha en silencio este chaval, tímido, que lleva algo de sangre de Orzonaga, la tierra de su madre, a la que de vez en cuando acude, tal vez para colaborar en la caza del elefante que llevan décadas buscando. Él, de momento, ayer cazó un corro. Y parece que no será el último.

También pasó, siempre pasa algo en la Sobarriba, en medios. Aunque lo que debería ser una fiesta total, con la victoria de un paisano: Adri el de Villavente, se quedó un poco apagada, como los cohetes cuando se corre la mecha. Y es que le dio media caída a Moisés La Roca y el de Cistierna se tiró al suelo con gestos de dolor, se agarró a la rodilla y pidió asistencia. Los sanitarios confirmaron que allí se acababa su andadura en esta cita de Villavente, algo de ligamentos, a ver si poco y Adri suma una victoria que no le gustó nada. Y llegaba con ganas, después de un espectacular voleo con cruce a Guille en semifinales.

A ver si vuelve pronto Moi, nada es igual sin él.

Adri gana con la pena de la lesión de Moisés, La Roca; y Unai suma su primera victoria de esta temporadaY pasó, siempre pasa algo en la Sobarriba, en semipesados. Porque es noticia que todos los rivales de Tomasuco le dieran una caída. Ganarle igual es pedir demasiado, incluso para la Sobarriba, pero se le adelantó primero Rubo, en la previa; se le adelantó Sansón Cabero, en la semifinal; y también se le adelantó con una entera Liquete en la final.

Y remontó a los tres, uno tras otro. En la final sacó a vueltas a Omar, parecía que no se le acababa la cuerda al carrusel cuando le cruzó y remató. Tanto movimiento que incluso se lesionó en un dedo con la hebilla, se hizo sangre y le bromean mientras le curan: «Retírate». La cara que puso lo dice todo.

En pesados ya pasó algo antes de empezar pues estaba entre los luchadores el gran dominador de este peso durante años pero que se va alejando poco a poco: Abel Isaí Cabero, Caberín de Valdearcos, al que el gusanillo no deja de seguir inoculándole. Cayó en cuartos ante Víctor J. Hernández.

La semi-cruz fue un amago de lesión para Alvarado y aunque El Kamikaze siguió cayó ante un Unai cada día más luchador, más buen paisano y más guerrillero, no se rinde jamás, aunque no debería buscar al rival para agarrase pronto. Le tocó medirse en semifinales a Víctor J. y pudo con los casi 130 kilos de El Canario.

No fue amago, sino lesión, lo que tuvo Jesús Quiñones, una pena.

Tantas incidencias propiciaron una final inédita, entre el citado Unai y el jovencísimo Edgar Cuesta, que se adelantó pero remontó el de Lillo con un garabito que «aunque no es mi maña» fue muy eficaz.

Los brazos al cielo con la victoria dicen mucho de las ganas que tenía un luchador que seguirá dando que hablar. Y para bien.

La lección de buena lucha la impartió Bea Riaño, que ganó junto a Priscila y ‘La Ciclón’


Hay en Valdefresno, entre tantas novedades que ofrece cada año, un bello trofeo consistente en una escultura de un sobarribano, Mariano Gutiérrez, cuya placa dice: «Trofeo a la Mejor Caída». Al verlo Cecilia dice «ya me gustaría ganarlo es muy bonito, pero casi nunca va para las chicas».

Sin embargo, pocos minutos después todas las miradas se pusieron en una chica para pensar en quien podía llevarse el trofeo. Y era una chica: Bea Riaño, La pelirroja más de oro que nunca. Acababa de derrotar en la final de medios a la gladiadora Luzma Carcedo, con la que estuvo empatada a caída y media que Luzma también es muy luchadora, muy valiente y nunca vuelve la cara. La duda para darle el trofeo era a qué caída de las tres que dió: Un falseo en el aire tan bello como difícil a una gocha que le quiso dar Luzma, una media vuelta muy de la casa, tan plástica como potente y un golpe de cadera en movimiento antes que sacó a Luzma por los aires. Venía además Bea de derrotar a Marta Llamazares, a quien había dado un garabito que sumar al muestrario de ayer.

Bien es cierto que minutos después Tomasuco complicó lo de la mejor caída con un voleo con cruce a Liquete que aún retumba en el suelo y se llevó el trofeo pero sigue el mérito.
En ligeros Priscila se mostró muy poderosa, en su línea de este año y también mostró variedad y arte en la final con Sandra después de dejar en el camino a Isa ‘La Niña’ Justel.

En pesados solo eran tres las inscritas, con lo que Cecilia tenía pocas posibilidades de dar esa caída del trofeo pues quedó exenta y pasó a la final frente a su rival más habitual en esta temporada, Paola la de Ciguera. Y se consumó la curiosidad, Cecilia ganó los tres corros disputados y Paola fue segunda, en los tres. Siempre pasa algo en la Sobarriba.
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