Clásicos de la pintura

Clásicos de la pintura

OPINIóN IR

08/07/2020 A A
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Clásicos de la pintura
En pleno centro de León, en la calle Alfonso V, se encuentra desde hace más de veinte años la coqueta galería de arte Ármaga. Si nunca has pasado por allí, hasta el próximo 15 de septiembre tienes una muy buena oportunidad para visitarla –y, si ya la conoces, si cabe con más motivo–: la exposición ‘Clásicos de la pintura’ del escultor leonés Amancio González. Y se ve en un ratín, así que no me digas que no tienes tiempo…

De entre su obra, a mí me gusta especialmente La Negrilla –aunque no sabría decirte muy bien por qué, la verdad–, que se encuentra en la plaza de Santo Domingo de la capital leonesa y se ha convertido en un símbolo de la ciudad. Suya es también la imagen del Santo Cristo de las Injurias que procesiona el Desenclavo en la tarde-noche del Jueves Santo, que este año ha cumplido un cuarto de siglo. Y, precisamente por ese motivo, tuve ocasión de conocer al escultor y entrevistarle para la revista de la cofradía; y, oye… decía cosas de lo más interesante…

Pero, en esta ocasión, la propuesta de Amancio es bien distinta. Ha reinterpretado nueve obras de autores de reconocido prestigio: Miguel Ángel, Rubens, Caravaggio… –y así, de paso, aprovecha uno para recordarlas–, a las que ha imprimido su sello personal para crear, por un lado, cinco esculturas de hierro y, por otro, cuatro dibujos sobre tela, que han sido después bordados a mano por Ana Campos.

Ya sabes que yo no entiendo de arte, pero el resultado no deja de llamar la atención. En especial –al menos a mí– las esculturas, no solo por pasar de las dos dimensiones de los cuadros que sirven de base a las tres de las piezas, sino también porque emplea para ello cachines de varillas como las que se utilizan en los forjados, con los que obtiene diferentes volúmenes y densidades que permiten ver las obras de otra manera.

Con esta exposición, además, Amancio ha querido dar las gracias al pintor Alejandro Vargas, que fue quien le guió en sus primeros pasos en el mundo del arte. Y eso, desde luego, le honra.
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