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Cinco años sin Luis el de Vega

Cinco años sin Luis el de Vega

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Fulgencio Fernández | 02/02/2021 A A
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Cinco años sin Luis el de Vega
Obituario El 25 de enero de 2016 fue localizado el cadáver del histórico alcalde después de no regresar de una jornada de caza
Desde hace cinco años atravesar Vegacervera no es lo mismo. Una placa muestra el agradecimiento a su alcalde Luis Rodríguez Aller, Luis el de Vega, pero no está Luis. La escultura del chivo recuerda una de sus batallas ganadas, la feria consolidada, pero se fue antes de tiempo sin poder seguir disfrutando de ella, y organizando antes.

Solo una cosa sigue igual, en la curva, en la de su casa, la luz sigue encendida pues Mari Cruz siempre espera que llegue algún amigo. Llamas a la puerta, pronuncias la palabra Luis y ella ya se pone a preparar un café. Es el salvonconducto, el permanente recuerdo del marido, del minero, del alcalde, del socialista... Por eso han sido días tan difíciles para ella, cuando se cumplen cinco años de aquella jornada de caza en los Oteros de la que Luis no regresaba, no respondía su móvil y tras tensas horas de búsqueda apareció en su coche, fallecido por causas naturales después de haber superado otra grave enfermedad.

Por eso atravesar Vegacervera no es lo mismo, hay muchos ‘vestigios’ de sus obras y afanes, testigos de sus años como alcalde... pero no está él. Falta el paisano asomado al río, el que paseaba los perros, el que sonreía cuando parabas cerca e iniciaba la conversación: «Tira hasta casa que se está poniendo frío, tomamos un café. Ahora voy».

Cuando falleció se repetía una palabra: municipalista; y una batalla, por los pueblos. Lo recuerda otro alcalde cercano y también diputado como él, Paco Castañón, de Pola. «Vaya por delante, lo primero que me sale al hablar de Luis es mucho cariño».

Y recuerda que «aunque no era de mi generación, ni de mi partido, ni siquiera de mi valle... sentía que era alguien muy cercano y un referente para mí, porque era un paisano —recalca la palabra paisano— que había sido minero, que era alcalde y que tenía siempre en la mente a su pueblo y a sus vecinos ¿Cómo no iba a sentirme cercano? Tanto que la relación iba más allá de la política, nos contábamos todo».

Y remata Castañón: «Si tuviera que decir una frase que resuma el trabajo de Luis diría que puso a Vegacervera en el mapa de la provincia; y eso resulta complicado de hacer, te lo digo yo».

Por eso, cuando atraviesas Vegacervera sabes que falta alguien; aunque hay una puerta abierta en la que dices Luis y Mari Cruz prepara café.

"Fue muy difícil pero creo que Luis estaría satisfecho"

La inesperada y repentina muerte de Luis Rodríguez Aller obligaba a una sucesión ‘inmediata’ cuando aún no se llevaba ni un año de legislatura. Todos miraron hacia Octavio González, Tavitín, sobrino de Mari Cruz, joven industrial del pueblo y al que Luis decía con frecuencia: «Vete preparándote que yo algún día lo tendré que dejar y esto lo tendrá que coger alguien que crea en Vega, en la cecina, en la feria, en la Cueva...».

Todos miraron hacia Tavitín y él dio el paso: «Fue muy duro, mucho. Era mi tío, alguien a quien quería y admiraba, el hombre que aglutinaba una familia muy extensa y muy unida, con mucha experiencia y yo...». Reconoce nervios, noches sin dormir, tener que escuchar las comparaciones con su tío pero «tengo que decir que tanto concejales como vecinos me arroparon, me animaron, me ayudaron. Había que aprender sobre la marcha y, sinceramente, yo creo que mi tío Luis estaría satisfecho si pudiera ver todo lo que hemos hecho, cómo seguimos con su obra»
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