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Chamberí, caminar no es suficiente

Chamberí, caminar no es suficiente

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Guadalupe Grande en una imagen de archivo durante una acto de poesía. Ampliar imagen Guadalupe Grande en una imagen de archivo durante una acto de poesía.
Carmen Busmayor | 20/01/2021 A A
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Chamberí, caminar no es suficiente
Poesía Un recuerdo a la poeta Guadalupe Grande, Lupe, recientemente fallecida en Madrid a los 55 años
Era sábado cuando una húmeda niebla blanca, en pleno corazón de la tarde empañó muchas miradas. Enseguida las redes dieron a conocer la noticia. Y se expandió por toda España. El frío era blanco, los árboles eran blancos, los pájaros en su mayoría habían barruntado la sorprendente y destructora llegada de Filomena y se refugiaron en las alturas ante todo. Ríos desbordados, coches y casas invisibles, accidentes. Patinazos a espuertas, quirófanos de trauma activos sin parar por eso y por la pandemia.

Pero la noticia estaba ahí, en Madrid. En concreto en el Hospital Clínico San Carlos. Enseguida nos llamamos unos a otros y las redes la propalaron, seguidas a la mañana siguiente, domingo, día tres, por la prensa de papel. Visto y no visto. Me enteré rayando la noche sabatina, algo que por estas fechas ocurre antes debido al cambio horario. Sí, nadie de quienes hemos tenido la suerte de conocerla y admirarla lo creíamos, pero la realidad, la realidad…

Conocí a Guadalupe Grande, Lupe, en la Fiesta de la Poesía villafranquina. Allí, en «la alameda de los ruiseñores», como denomina Mestre al «Jardín de la Alameda», mirando al monte, escuchábamos a ruiseñores mezclados con pinzones o pardales. Coincidimos en muchas ocasiones y también en otros sitios, mayormente leoneses. Su atracción sin duda por El Bierzo y León, donde ha impartido conferencias, recitales y lecturas en Ponferrada, León, Villafranca, Bembibre y Veguellina de Órbigo, procede ante todo de los estrechos vínculos amistosos sostenidos con Antonio Gamoneda, Antonio Pereira, Victoriano Crémer y Juan Carlos Mestre.

Guadalupe Grande Aguirre, licenciada en Antropología Social en la Universidad Complutense murió en Madrid a los 55 años. Su muerte ha tocado el corazón de muchos como poeta y persona comprometida con la realidad que le tocó vivir, manifestando una sensibilidad especial con los desasistidos de su estrella, suturando sus heridas. Chamberí, su barrio, la llora, los poetas de la Universidad Popular José Hierro igual.

La poesía de Guadalupe Grande , quien ha asegurado con gran tino en el poema ‘Instante’ que «Caminar no es suficiente / el polvo del camino no hace vida» es una poesía de alto voltaje. No hay más que leer ‘El libro de Lilith’, Premio Rafael Alberti, ‘La llave de niebla’, ‘Hotel para erizos’ y ‘Sucedió mañana’. Agreguemos a ello, además, toda una variedad artística conformada por poesía visual, colages, etc.

Guadalupe Grande Aguirre era hija de Félix Grande, poeta y flamencólogo, Premio Nacional de Poesía y también Premio Nacional de las Letras Españolas, y de Francisca Aguirre, galardonada con el Premio Nacional de Poesía y Premio Nacional de las Letras Españolas. El notable pintor Lorenzo Aguirre, ajusticiado por el franquismo, era su abuelo.

Las horas van ganando en la oscuridad. Un zorzal hace música a la orilla del río. Para ti, Guadalupe, la luz que despliegan sus alas al emprender vuelo y la promesa nevada del invierno con sus cosas sencillas. Sea.
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