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Causas y azares

Causas y azares

OPINIóN IR

25/11/2021 A A
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Causas y azares
Debió ser casual que Alfonso Fernández Mañueco acabara su rueda de prensa del miércoles con un largo resoplido. Uno de esos que se ven en las facultades los días de Ebau o de despedida de la pareja que se deja sin saber explicar por qué. Pura casualidad que terminara incómoda una convocatoria amable para anunciar el congreso autonómico del PP que le reelegirá presidente. Tuvo que ser por azar esa sala llena, a lo prepandemia, con una veintena de periodistas y fotógrafos aguardando ansiosos las preguntas. Mera coincidencia que los presidentes provinciales esperaran diez minutos la entrada de Mañueco esquivando miradas. Que el presidente del PP de Salamanca tuviera el rostro desencajado hasta con mascarilla y buscara cualquier cruce de palabras banal con sus colegas demandando complicidad. Javier Iglesias portaba una serenidad inquieta, una calma tensa de esas que se suda por dentro. Del todo inesperado que al terminar se explicarse en corrillos mientras le insistían que saliera.

«Y las causas lo fueron cercando» cantaría Silvio. El juez que investiga las presuntas irregularidades en las primarias populares cita a Iglesias a declarar como investigado y es totalmente casual que el presidente autonómico dijera no haberse leído los estatutos por si el partido tuviera que tomar decisiones. Es también coincidencia que el congreso provincial de Salamanca sea el único sin celebrar y sin candidatos. Y fortuito que se conozca este nuevo requerimiento del juez el día que el presidente anuncia que volverá a serlo. Una casualidad que recuerda la denuncia anónima que inició el proceso el mismo día que Mañueco e Igea comenzaban a negociar un gobierno. Es tremendamente accidental que el caso vuelva con el PP liderando las encuestas y a punto de aprobar los presupuestos. Sería inesperado que justificara un adelanto electoral o incluso otra moción de censura. El resoplido fue casualidad porque «el azar se le iba enredando. Poderoso, invencible».
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