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CARTELERA EN LEÓN | La dama de oro: No siempre la realidad supera a la ficción

CARTELERA EN LEÓN | La dama de oro: No siempre la realidad supera a la ficción

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Joaquín Revuelta | 19/04/2015 A A
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CARTELERA EN LEÓN | La dama de oro: No siempre la realidad supera a la ficción
La crítica de la semana Helen Mirren tira de oficio para resolver sin estridencias su contradictorio personaje
De las películas que han tratado el tema del expolio de obras de arte llevado a cabo por los nazis me quedo sin duda con ‘El tren’, de John Frankenheimer, que tiene el vigor del cine realizado por este excelso representante de la generación televisiva que accedió a la gran pantalla en la década de los cincuenta. Recientemente hemos podido ver ‘Monuments men’, una de las películas más tontas y soporíferas que este cronista recuerda, con mucho talento desperdiciado por la manifiesta incompetencia de George Clooney detrás de la cámara.

Ahora llega un drama más íntimo personificado en la figura de María Altmann, una judía que huyó de Viena durante la Segunda Guerra Mundial y que regresa sesenta años después para reclamar las propiedades, en especial obras de arte, que los nazis confiscaron a su familia. La batalla legal con el gobierno austriaco se dirime principalmente en torno al célebre cuadro ‘Retrato de Adele Bloch-Bauer I’ que Klimt pintó a una tía de la protagonista, quien contará con la ayuda de un joven abogado, a la par nieto del célebre músico dodecafónico Arnold Schönberg, cuya intuición le lleva a buscar los resquicios legales para ganar un proceso que en principio tenía perdido.

El manejo de los dos tiempos narrativos por parte del director Simon Curtis no contribuye precisamente al interés de una historia que no aporta puntos novedosos respecto a otras que hemos visto sobre el holocausto judío. Helen Mirren tira de oficio para resolver sin estridencias su contradictorio personaje.

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