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CarloSolito: "Estos políticos serán recordados como infames verdugos de nuestra tierra"

CarloSolito: "Estos políticos serán recordados como infames verdugos de nuestra tierra"

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Fulgencio Fernández | 04/08/2021 A A
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CarloSolito: "Estos políticos serán recordados como infames verdugos de nuestra tierra"
Música CarloSolito, antes Solito Trovador, acaba de publicar ‘El ocaso de los ciervos’, el disco que considera más personal, "lleno de verdad, de miedos y de amor", de historias sencillas
CarloSolito, el activo cantautor y escritor maragato, no ha podido estar quieto durante la pandemia y en la salida del túnel, si es que llega, acaba de publicar un esperado disco del que había adelantado algunos temas. ‘El ocaso de los ciervos’ llega, sobre todo, lleno de verdad e historias cotidianas.

– Primero fue ‘Peregrino’, con Javier Morán, un grito de ánimo a los caminantes; con Lucía recordabas a las madres, a las panaderas y obreras; en el confinamiento aquellos 17 conciertos contra el bicho… No se puede decir que hayas estado parado ¿Qué supusieron la música, la escritura, los videoclips en estos meses de llagas, cómo tú mismo los definías?
–La música y la escritura han sido siempre para mí maneras de explicar el mundo y sus cosas. El mundo que viene de fuera y el mundo que tenemos dentro. Las canciones siempre tienen algo de verdad. Algunas mucho y otras absolutamente todo, y a través de ellas consigo encajar las realidades en mi cabeza. Las canciones son trozos de uno: las penas y las alegrías, los anhelos, las ilusiones, los miedos... escribir y cantar para vivir, para perpetuar lo vivido.

Solo podemos salir del túnel atravesándolo por completo. Hay que tener paciencia, no dejar de caminar y no tirar nunca la toalla. Solo nos queda avanzar. El disco habla de eso- Y ahora el esperado disco ‘El ocaso de los ciervos’, del que nos has ido dejando temas ¿Cómo es? ¿Qué cuentas y cantas? ¿Qué esperas?
– El ocaso de los ciervos transcurre en un otoño de la Somoza en un refugio maragato. Quizás sea trabajo más personal de mi carrera. Está lleno de verdad, de miedos y de amor. Cuenta historias sencillas e inmensas al mismo tiempo. El olor a lluvia, una manta maragata o un obrador de pan pueden significar un universo si se exprime la esencia que guardan. Es la historia de una vigilia, de una espera y de un encuentro. En las estancias vacías de una noche sin dormir hay infinitas historias y personajes. Cada minuto del desvelo es una casilla de un crucigrama vacío y tras el ocaso tenemos la certeza de haber escrito las letras de un amanecer que no habría existido sin la interminable noche. De eso también habla el disco.

-¿Cómo salimos del túnel? ¿Cómo sale Carlos Huerta?
–Solo podemos salir del túnel atravesándolo por completo. Hay que tener paciencia, no dejar de caminar y no tirar nunca la toalla. ¿Tiene final el túnel? ¿Existe Ítaca? Con cada paso vamos desvelando la respuesta. Solo nos queda avanzar. El disco también habla de eso. ‘La veleta’ es una canción que nos cuenta que si todo se viene abajo queda venirse arriba. Hay mucho de actitud en todos los procesos de la vida. Yo lo tengo claro: positivamente inconformista. Siempre hacia adelante.

- Al principio de la pesadilla se decía que íbamos a salir más fuertes y unidos, ¿crees que ha sido otro sueño de una noche de verano?
–Tiendo a ser optimista y positivo, a veces quizás hasta un punto enfermizo, hasta bailar sobre la ruina. Sin embargo también soy muy realista, y ese cuento de salir más fuertes y unidos nunca me lo creí del todo. Pienso que estamos viviendo la circunstancia que nos tocó y tampoco profundizo demasiado. Cada época tiene su desgracia y su alegría y es bueno ser consciente de ello. La realidad es como una ola que arrasa con todo y solo sirve dejarse llevar sin resistirse ante lo que no está de nuestra mano.

-¿El cambio de Solito Trovador a CarloSolito se mantiene? ¿Qué significa, nuevos tiempos? ¿Nuevos caminos en el aspecto creativo?
–Creo que de alguna manera el trovador maduró, y sí, llegaron nuevos tiempos. El cambio de nombre llegó con el 2020, paralelo al cambio global que inmediatamente después traería la pandemia. El ocaso de los ciervos lo escribí casi en su totalidad en otoño de 2019 y ahora, en verano de 2021 lo tenemos en la mano. A lo largo de estos dos años ha habido muchos cambios personales que inauguran una nueva forma de escribir y de cantar. El trovador sigue dentro, pero ha aparcado la caravana del pasado. Ahora toca cantar mirando al futuro. Tiene pinta de que con el décimo aniversario del ‘Solito’ hemos iniciado un nuevo camino, una nueva etapa. Lo sabremos cuando avancemos y miremos hacia atrás.

Los políticos contemporáneos, desde los locales y regionales a los nacionales, pasarán a la historia como los infames verdugos de la tierra que generó tanto la nación como la región–Después de recorrer mundos llevas un tiempo con Astorga como centro de operaciones, ¿cómo ves este León nuestro?, El cultural y el otro.
–León es una tierra mágica, y la mayoría de la gente de la cultura de aquí lo sabe. Éste disco es muy leonés, muy maragato. Hay mucho ruido y demasiado desconocimiento dentro y fuera de nuestra tierra. El molde de hacer clones programados para odiarse y para no pensar está funcionando en este establo global, y eso ayuda, y mucho, a que una tierra como la nuestra esté adormecida y casi sentenciada de una manera tan sutil. Los primeros responsables, sin duda, somos nosotros, pero hay que decir bien fuerte y sin complejos que los políticos contemporáneos, desde los locales y regionales a los nacionales, con sus nombres y apellidos, pasarán a la historia como los infames verdugos de la tierra que generó tanto la nación como la región con las que a algunos se les llena la boca. Pero sí, nosotros les pusimos ahí. La máquina les funciona. El ganado está subyugado.

– ¿Qué se puede hacer ?
–¿Qué nos queda? A mi, personalmente, cantarlo y escribirlo. Describir estos ecosistemas y dejarlos dibujados entre las letras que hablan sobre el colapso. Somos los que vivimos aquí y ahora y somos quienes tenemos que cantarlo. Podemos crear otros paisajes.
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