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Cacabelos: Los ojos romanos que miraron hacia la villa

Cacabelos: Los ojos romanos que miraron hacia la villa

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La Edrada es uno de los yacimientos romanos más llamativos de Cacabelos. Ampliar imagen La Edrada es uno de los yacimientos romanos más llamativos de Cacabelos.
M.I. | 15/03/2019 A A
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Cacabelos: Los ojos romanos que miraron hacia la villa
León Romano El Bierzo era un destacado eje romano y Castro Ventosa un exponente único
Desde el cerro se ve el Bierzo Bajo en una estampa que, al cerrar los ojos, se hermana con la que tuvieron los pobladores romanos del yacimiento de Castro Ventosa, donde se cree que comenzó su amor por los viñedos. En Bergidum Flavium, la ciudad romana en lo alto, que no se dejó conquistar hasta el último minuto.

Allí, en Castro Ventosa, estaba el centro administrativo de los distintos yacimientos bercianos que se distribuían por el Bierzo y que no eran pocos. Aunque hoy Las Médulas es el ejemplo más vivo de ello, queda su hermana pequeña, La Leitosa o restos de castros en Espinoso de Compludo o Castropodame.

El Bierzo era un destacado eje romano y Castro Ventosa un exponente único, enclavado en la cuesta de Pieros, a dos kilómetros de Cacabelos y a 638 metros de altitud. Lo que destaca de este castro en la actualidad es la muralla que lo circunda y que, aunque olvidada y en mal estado, se mantiene. Sus piedras se van dando la mano hasta completar un perímetro de 1.200 metros y aupar 15 torreones, aunque de ellos poco queda. Esa muralla tiene la declaración de Monumento Histórico desde 1931 y es Zona Arqueológica Protegida. En sus extremos puede intuirse que estaban las puertas de entrada a la ciudad amurallada. Dentro, las vides han sido las que han vivido durante años hasta que fueron arrancadas hace unos años y Castro Ventosa se ha quedado sin uvas y tal vez a la espera de volver a ser recordada como lo fue hace años por el CSIC, cuando se dibujó un proyecto para saber más de ese enclave, con excavaciones que podrían ofrecer múltiples datos, pero que finalmente quedaron aparcadas.

Ahora del Castro Ventosa nos habla el Museo Arqueológico de Cacabelos desde una de sus salas, como también de La Edrada, otro de los yacimientos, esté ya enclavado en Cacabelos, cerca del cementerio, tanto que las obras de ampliación del mismo le afectaron y hubo una fuerte polémica por ello. Lo que más destaca de la Edrada es la localización de los sistemas de agua con los que se nutría el poblado. La Edrada fue declarado Bien de Interés Cultural en 1994 y en él se han encontrado monedas que testificarían que los romanos estuvieron hasta cuatro siglos allí, del I al V.

La Edrada era un cruce de caminos importante entre las llamadas Vía Augusta y Vía Nova hacia Astorga, Lugo y Braga. El pasado romano de Cacabelos siempre ha sido mimado y es recordado incluso en un monumento expuesto en una de sus glorietas, precisamente con ese cruce de vías.
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