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Burgos 2 - 0 Ponferradina: 'Atascados a domicilio'

Burgos 2 - 0 Ponferradina: 'Atascados a domicilio'

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Partido entre Burgos y Ponferradina disputado este domingo en El Plantío. | DIARIO DE BURGOS Ampliar imagen Partido entre Burgos y Ponferradina disputado este domingo en El Plantío. | DIARIO DE BURGOS
A. Cardenal | 13/01/2019 A A
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Burgos 2 - 0 Ponferradina: 'Atascados a domicilio'
Fútbol / Segunda División B La Deportiva cosecha su segunda derrota consecutiva lejos del Toralín ante un Burgos que encarriló el partido con el gol tempranero al que los bercianos no supieron reaccionar
El año nuevo no ha traído vida nueva para la Deportiva. El conjunto berciano despidió 2018 a domicilio con una contundente derrota ante el Fuenlabrada (3-0) y en su primer desplazamiento en 2019 sufrió un nuevo tropiezo ante el Burgos (2-0) que refleja los problemas que viene arrastrando lejos del Toralín el equipo en las últimas semanas.

Si bien el partido no se decidió hasta los últimos minutos, la Ponferradina dejó muchas dudas. Las primeras en defensa. Tanto en el tanto tempranero de Chevi como en el de Álvaro, que sentenció el choque en el 80’, se echó de menos la contundencia de la era Bolo y los blanquiazules concedieron demasiadas facilidades a un rival que solo había marcado diez goles en toda la primera vuelta.

Tampoco hubo pólvora. Con más de 80 minutos para buscar la remontada, la Ponferradina no consiguió tener continuidad en ataque ante un Burgos mucho más eficaz que incluso pudo haber goleado.

Sin la lección aprendida


Varias novedades presentó la Deportiva en El Plantío. Con el reto de superar la baja de Saúl, que en este comienzo de curso se ha convertido, junto a Sielva, en la brújula de los blanquiazules, Bolo dio una vuelta de tuerca a una alineación en el que destacó el regreso a la titularidad de Dani Pichín y el debut en el once de Carlos Bravo en detrimento de Isi y Jorge García, que se habían asentado en las últimas semanas.

En la medular, el vasco apostó por Carnicer y no por adelantar la posición de Trigueros, una fórmula que le había dado buenos resultados, especialmente fuera de casa.

Con una propuesta ‘a priori’ de más calidad y menos trabajo, la Ponferradina quería llevar la batuta ante un Burgos que tardó poco en dejar claro que las victorias de las dos últimas semanas no fueron un accidente.

El equipo blanquinegro volvió a madrugar. Los de Fernando Estévez tumbaron a Celta B y Fuenlabrada con dos tantos en el primer minuto y ante los bercianos, que no llegaron al Plantío con la lección aprendida, también golpearon primero.

En su primer acercamiento al área de Manu García, Chevi recogió un balón en la frontal y conectó un disparo imposible para adelantar a los burgaleses en el marcador cuando apenas habían transcurrido cinco minutos de partido, un tanto que obligaba a la Deportiva a remar a contracorriente ante un equipo que sufre cuando tiene que llevar la iniciativa, pero que muestra su mejor versión –como ya demostró en el partido de la primera vuelta en El Toralín– cuando es el rival el que tiene que asumir riesgos.

Así, la Ponferradina tuvo el balón y el Burgos las ocasiones. Tras el arreón con el que los de Jon Pérez Bolo respondieron al tanto local y el remate a bocajarro de Kaxe que sacó ‘in extremis’ Mikel Saizar, los blanquiazules se quedaron sin ideas y amasaron posesión estéril mientras los burgaleses pudieron haber dejado el partido visto para sentencia al descanso.

La madera primero y la falta de puntería de Chevi después salvaron a la Deportiva. Andrés acarició la sentencia con un disparo que con Manu García ya batido, se estrellaba contra el palo y el goleador se marchaba a vestuarios sin doblete tras cruzar en exceso en una posición muy similar a la del primero gol.

Intento de reacción tras el descanso


Los bercianos intentaron aprovechar la segunda oportunidad que le concedieron los blanquinegros tras el descanso. El paso por vestuarios le sentó bien a la Ponferradina, que salió enchufada y se volcó en busca de la remontada, pero Zabaco, que justo antes del tanto de Chevi, había estado a punto de enganchar en boca de gol un ‘caramelo’ de Son desde la banda, volvió a quedarse con la miel en los labios con un remate que se estrelló en Saizar.

Con el paso de los minutos y con el ‘muro’ blanquinegro todavía intacto, Bolo volvió al plan ‘A’ y recurrió a Jorge García e Isi. El doble cambio buscó meter una marcha más en un ataque demasiado plano y previsible que tuvo el balón parado como mejor arma. Al margen de la ocasión de Kaxe, Zabaco y Trigueros, con un disparo tras hacerse con un balón suelto en el segundo palo que se marchó desviado, fueron los únicos en perturbar la paz de Saizar.

El zaguero, como toda la Deportiva, apostó por la potencia antes que por la colocación. Ya lo dice el refrán, más vale maña que fuerza, y a los bercianos, que buscaron el tanto con más intención que argumentos, no les salió nada.

Y el Burgos aprovechó los nervios visitantes para sentenciar. En un saque de esquina y después de un nuevo desbarajuste defensivo, Andrés, en el segundo palo, mató el partido de cabeza a poco más de diez minutos del final.

Sin nada que perder, Bolo metió a Bolaños por Zabaco, pero el pescado ya estaba vendido. De hecho, en un final de partido que recordó al vivido en Fuenlabrada, Manu García evitó la goleada deteniendo un mano a mano a Cervero, pero no evitó una segunda derrota consecutiva a domicilio que aprieta la zona alta.
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