Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad
Bodegas Vile La Finca: Tres planes para una visita que será "más que una experiencia"

Bodegas Vile La Finca: Tres planes para una visita que será "más que una experiencia"

ESPECIALES IR

‘Tapeo y paseo’, ‘Cata en viñedo’ y ‘Picnic’ son las tres propuestas de la bodega para que el público la conozca. | L.N.C. Ampliar imagen ‘Tapeo y paseo’, ‘Cata en viñedo’ y ‘Picnic’ son las tres propuestas de la bodega para que el público la conozca. | L.N.C.
L.N.C. | 20/09/2019 A A
Imprimir
Bodegas Vile La Finca: Tres planes para una visita que será "más que una experiencia"
Especial de Enoturismo Está ubicada a 15 kilómetros de León y ocupa 254 hectáreas
Vile la Finca está ubicada a escasos 15 kilómetros de León y es el lugar idóneo para perderse en sus 254 hectáreas de terrero entre viñedos y encinares, o desconectar disfrutando de las maravillosas vistas panorámicas que ofrece su terraza, desde la que se pueden contemplar Picos de Europa y Tierra de Campos al mismo tiempo.

Desde Vile La Finca se han diseñado unos planes de enoturismo que hacen que la visita a la bodega se convierta en «algo más que una experiencia». Con el plan ‘Tapeo y paseo’, el visitante puede conocer la finca, pasear por los viñedos y disfrutar del descanso a la sombra de las encinas mientras degusta vino y embutido de la tierra. Por su parte, el plan ‘Cata en viñedo’ es una de las experiencias que más gusta a sus visitantes. Se hace un recorrido en buggy entre los viñedos, mientras el personal de la bodega realiza una explicación de todo el proceso de elaboración. Se hacen varias paradas durante el trayecto en las que se degusta cada vez un vino monovarietal diferente, acompañado siempre de una tapa. Mientras, el plan ‘Picnic’ es sin duda una elección muy acertada si se quiere disfrutar de un día de plena naturaleza rodeado de viñedo. Todos los planes precisan una reserva previa.

Vile la Finca está abierta del 1 de mayo al 30 de septiembre. Además, se organiza eventos privados fuera de estas fechas siempre que se reserven con tiempo y es una bodega adaptada para personas con movilidad reducida.

Por otra parte, tiene el honor de ser la primera bodega que elaboró el primer prieto picudo tinto reserva, Don Suero, en 1975, y, desde entonces, todos los vinos que elabora son muy personales y expresan la impronta característica del suelo de la finca. En su enoteca, se puede realizar la compra de vino, degustación y cursos de cata.

Para más información se puede consultar su página web www.vilelafinca.es, escribir a su dirección de correo electrónico hola@vilelafinca.es o llamar al número de teléfono 987692945.

Dos bronces en los Decanter World Wine Awards 2019

El concurso referente mundial en la industria del vino, los Decanter World Wine Awards 2019, ha premiado con sendas medallas de bronce a dos representantes de Bodegas Vile La Finca, el Valjunco Albarín blanco 2018 y el Valjunco prieto picudo rosado 2018. En el concurso participaron 16.500 vinos procedentes de 57 países que fueron evaluados durante dos semanas en Londres por más de 280 expertos, entre ellos 70 Master of Wine y 23 Master Sommeliers. Su web tiene 1,2 millones de páginas vistas al mes y más de 540.000 usuarios.

La decimosexta edición de los Decanter World Wine Awards ha sido dominada por los vinos procedentes de Francia, seguidos de España, país en el que han destacado los vinos de Jerez, Rioja, Priorato, Rías Baixas y León.

Estos premios se suman a los Zarcillos de Plata recibidos recientemente por el tinto Don Suero crianza de 2013, y el blanco Valjunco 2016, de la variedad Albarín, ambos de la D.O. León y elaborados por Vile La Finca. Estos premios fueron obtenidos en septiembre de 2018, durante la celebración de la última edición de los Premios Zarcillo, celebrada en Burgos. El certamen batió ese año el récord absoluto de participación, con un total de 2.020 muestras de vinos de 25 países que fueron catadas por 85 expertos internacionales.

El tinto Don Suero, de la variedad Pietro Picudo (la uva tradicional de la zona de León) es un referente de los vinos de León, gracias al cual se ha comenzado a valorar los vinos de esa variedad de uva en los mercados nacionales e internacionales.

El Valjunco blanco, de la variedad Albarín, está cosechando numerosos premios en los últimos años, como por ejemplo la Medalla Rubí en los premios internacionales Vino y Mujer 2018, compitiendo con 250 vinos de todo el mundo.

Señorío de Nava, pionera en la DO Ribera del Duero


Desde el año 1986 Señorío de Nava lleva elaborando vino en Nava de Roa (Burgos), convirtiéndose en una de las 20 primeras bodegas en formar parte de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Dispone de 80 hectáreas de viñedo propio, con una media de edad de 30 años y situado en la parte septentrional central de la Ribera del Duero, a una altitud de entre 850 y 900 metros. Sus cepas hunden sus raíces en suelos de excepcionales características, con capas de arena arcillosa en alternancia con capas calizas y rocas calizas, que junto al clima de contraste de la zona, con heladas y un ambiente seco y caluroso, dan origen a una uva de gran calidad.

Su capacidad productiva es de dos millones de kilos de uva, lo que la coloca como la bodega número 14 en producción entre las 296 pertenecientes a la DO Ribera del Duero. Respecto a la elaboración, utilizan el método tradicional, realizan el despalillado y estrujado del racimo antes de meterlo a depósito y ejercen un control constante de temperatura en la fermentación alcohólica con suaves remontados y fermentación maloláctica en acero inoxidable. Su parque de barricas está formado por 2.482 bordelesas que se renuevan cada 4 o 5 años. Hay de tipo americano y francés y cuentan con un tostado medio, de grano fino, para hacer una crianza lenta y nada invasiva, respetando al máximo los aromas primarios y secundarios adquiridos por los vinos.
Volver arriba
Newsletter