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Arsel Randez: "No me canso de la gente, pero sí de la forma de tocar"

VERANOIR

Arsel Randez protagoniza este sábado un concierto en acústico en ElGranCafé, donde estará rodeado de amigos y colaboradores. | JOSÉ RAMÓN VEGA Ampliar imagen Arsel Randez protagoniza este sábado un concierto en acústico en ElGranCafé, donde estará rodeado de amigos y colaboradores. | JOSÉ RAMÓN VEGA
Joaquín Revuelta | 13/06/2018 A A
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Arsel Randez: "No me canso de la gente, pero sí de la forma de tocar"
Música El músico leonés acude este sábado en compañía de amigos y colaboradores para afrontar un concierto en El Gran Café que tiene algo de fin de ciclo
Arsel Randez, nombre artístico tras el que se esconde el músico leonés Jorge Arias, vuelve este sábado al escenario de El Gran Café rodeado de amigos y colaboradores para protagonizar un concierto especial que para el propio músico tiene algo de fin de ciclo. «Ahora mismo estoy embarcado en otro proyecto con David Encina, componente de un grupo de música electrónica de aquí llamado Fibonacci, y el concierto de este sábado en El Gran Café es un punto y aparta a un tipo de canciones más de autor y de banda que en estos momentos pretendo abandonar», reconoce este inquieto músico leonés que a lo largo de su trayectoria artística ha militado en diversas formaciones y protagonizado proyectos en solitario. Podría decirse que lo de Arsel Randez es un proceso de búsqueda permanente que le lleva a querer explorar nuevos territorios. «Podría decirse que es así. Yo me canso rápido, no de la gente pero sí de las canciones o de la forma de tocarlas. Una vez que las he tocado varias veces me apetece cambiar, darles una vuelta más. Al final, la gente, los grupos o las bandas están en función de las ganas de darle vueltas a las cosas o de las no ganas de hacerlo», se sincera Randez, cuya primera formación fue Los hijos de Jack, una banda que sobre todo hacía versiones de blues y tocaba en el bar Plaza de la Pícara Justina cuando era local de conciertos. «Tocábamos el último viernes de cada mes y era prácticamente solo blues. Luego con Javi, un chico que ahora tiene un grupo que se llama los Allrighters, empezamos a hacer canciones propias y la cosa fue evolucionando hacia otro lugar. En general guardo un buen recuerdo de los tres o cuatro años que estuve con esta formación», reconoce Arsel Randez, cuyo nombre artístico surgió a raíz de abandonar Los hijos de Jack y empezar a hacer música por su cuenta. «Supongo que es lo natural. Lo hace prácticamente todo el mundo. Empiezas tocando las canciones de otros y al final tienes la curiosidad de comprobar si eres capaz de hacer algo por tu cuenta, incluso tomando como referencia esas canciones de otros e intentar hacer algo propio en ese registro».

David Loss fue una figura importante en los inicios en solitario de Arsel Randez, pues fue quien le aconsejó que grabara sus primeras composiciones que dieron origen al EP ‘Piedras negras’, del que el propio Loss sería el productor. «Los dos primeros discos los grabé en castellano y el resto ya lo he hecho en inglés», comenta Arias, que recuerda contó con la colaboración de nombres que el sábado estarán arropándole en el concierto de El Gran Café, como es el caso de Juan Marigorta o Aníbal Sánchez de The Bright.

Jorge Arias no ve demasiadas diferencias entre sus proyectos en solitario o los acometidos con formaciones como Los Cuervos o The Cahoots. «Lo que hago es prácticamente igual, aunque reconozco que resulta mucho más divertido hacerlo con banda que si lo hago yo solo. El enfoque también es diferente. Tocar solo para mí también es un reto, no estás cubierto por nadie y me apetece ponerme en situación de riesgo», reconoce el músico leonés, que a la hora de componer nunca ha tenido en cuenta si la canción va a ser interpretada con formación o sin ella.

Los Cuervos y The Cahoots son dos bandas que han marcado la trayectoria de Arsel Randez en estos últimos años. «The Cahoots surge a raíz de que me apetece hacer otras cosas al margen de Los Cuervos. La experiencia que he tenido con las bandas es que cada uno tiene una percepción de cómo tienen que sonar las cosas y como te decía yo me canso rápidamente de que suenen igual. Carlos Arede, que estaba en Los Cuervos, siguió conmigo en The Cahoots y el resto lo cambiamos para hacer otro tipo de repertorio que se alejara algo del rock y el blues», destaca el músico y compositor, que cree que su deseo de cambio no siempre ha sido entendido por algunos de los integrantes de las bandas en las que ha militado. «Cada uno se lo ha tomado de forma diferente y hay quien no le pareció bien el parón en ese momento», reconoce Arsel, que con The Cahoots grabó el álbum ‘Blue Spirit’, que supuso para él una liberación del corsé musical al que se estaba viendo sometido con Los Cuervos. «La verdad es que me sentí liberado. Quizás con Los Cuervos me había quedado como demasiado encasillado en esto que te comentaba del blues y el rock, que me gustan mucho, pero necesitaba tener algo más de libertad. Con The Cahoots fue un tiempo muy bueno en cuanto a libertad de creación y de grabación, cuyo estilo tenía más que ver con la Americana, aunque son canciones muy diferentes», argumenta Arsel Randez, que se muestra muy satisfecho de este disco, el ultimo oficial de su trayectoria musical. «He grabado algunas canciones pero no he sacado nada desde entonces», reconoce un músico que en su afán permanente de cambio también ha dicho adiós a esta etapa para probar con la música electrónica. «Ahora es lo que más me mueve. No lo he hecho nunca y quiero comprobar qué tal se me da. Recuerdo que David Encinas, componente de Fibonacci, me preguntó si tenía algún prejuicio con la música electrónica y le dije que para nada. No es que me apasione toda la música electrónica pero sí que hay una parte que me interesa explorar y es lo que he estado haciendo durante este último año», reconoce.

Sobre el concierto de este sábado en El Gran Café, Arsel Randez destaca que va a estar rodeado de amigos y colaboradores de sus diferentes etapas. «Hace un año hice un concierto en acústico en el Chelsea donde me acompañó Nicolás Guitare, un chico francés que lleva unos años viviendo en León. Guitare va a estar, al igual que Álex Modia, que era el batería de The Cahoots y que cantará un par de canciones conmigo. Con Aníbal y Miryam de The Bright he cantado y tocado siempre. De hecho Aníbal fue el primer guitarrista de Los Cuervos. Y con Miryam desde Los hijos de Jack siempre hemos cantado juntos. Es un poco un recorrido con la gente con la que he ido coincidiendo en el camino y que están a la expectativa de cómo puede salir este nuevo proyecto».
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