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"Apresar a un niño es inhumano"

"Apresar a un niño es inhumano"

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Fulgencio Fernández y Laura Pastoriza | 11/06/2016 A A
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"Apresar a un niño es inhumano"
Esto en mi barrio es pelea Santos ‘El de Valverdín’ ya supera los noventa, camina para el siglo, juega cada día la partida, gana, se enfada si pierde, mantiene una lucidez tan grande como su bondad, y una filosofía a imitar:"No veo razón para hacer el mal"
-¿Don Santos?
- No, Santos.

– Vale, ¿Santos?
– Eso es Santos, para servirle.

– ¿Santos qué?
– Santos el de Valverdín.

– ¿No salió de Valverdín?
– ¿A qué?Al médico, a la mili y aquellas cosas de la guerra.

– ¿Fue dura la guerra?
– Fue inhumana.

– Creo que estuviste preso.
– Estuve. Aquellas cosas no tenían sentido, era un niño, tendría 16 años, apresar a un niño no se debería permitir, es inhumano. Un niño no hace daño, no tiene maldad... apresarlo.

– A otra cosa, que te pones triste.
– Eso, a otra cosa, pero espera.

– Espero.
– Tendría yo caundo eso la edad de la niña tuya, piénsalo.

– No quiero ni pensarlo. Oye, de Valverdín era también el poeta que ganó el Premio Nacional de Poesía después de haber muerto ¿lo conociste?
– ¿ABasilio (Fernández)?¡Cómo no lo iba a conocer!, las veces que estuve con él como estamos ahora tu y yo. No me extraña que haya ganado eso que dices, era listo, ¡qué digo listo!Más que eso. Después se fueron para Asturias y siguió siendo listo, dice que hizo carrera y que hizo dinero, valía para todo.

– También Santos valía para todo, dicen que fuiste pescador de los buenos de la comarca.
– Entendía la caña, sí señor. Yo sí salía al río no volvía de vacío, la cesta pesaba, sí señor. El río es conocerlo.

– ¿Algún naso pondría?
– ¿Quién no?Entonces era otra cosa, si había una necesidad, pero yo era pescador de caña.

– ¿Vendía las truchas?
– Sí, aquí por la zona, algo ayudaban para el sustento de la casa.

– ¿Hasta cuándo pescó Santos?
– Hasta hace cuatro días, pero ya por entretenerme, pero con la enfermedad y toda esa cosa, pues lo vas dejando.

– Ahora a jugar al tute, la partida no la pierdes.
– No, tenemos ahí un debate.

– Esas mujeres con las que juegas yo creo que te hacen trampas.
– ¿Tú crees? ¡Qué se yo!Oye, ¿y porqué salgo en el periódico?
– Por buena gente ¿Te parece poco?
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