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Alertan de que el sector ovino está en la "UVI" por los altos costes

Alertan de que el sector ovino está en la "UVI" por los altos costes

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Explotación de ovino de leche en la provincia de León. | T. G. Ampliar imagen Explotación de ovino de leche en la provincia de León. | T. G.
Ical | 01/12/2022 A A
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Alertan de que el sector ovino está en la "UVI" por los altos costes
Campo UCCL denuncia que más del 50% de los ganaderos "han caído en los últimos diez años" y que ante la situación actual "no hay relevo generacional"
El coordinador general de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, advirtió en una rueda de prensa que el sector del ovino está en la «UVI» y apuntó de que requiere de medidas estructurales de apoyo de las administraciones ante la «peor crisis de toda su historia», por el aumento de sus costes de producción del 42 por ciento y la entrada sin diferenciar de lechazo importado. «Nos vamos a quedar para siempre sin un sector fundamental para el medio rural, sin una seña de identidad de Castilla y León, ya que la media de edad es de más de 55 años y sin rentabilidad no habrá relevo generacional», aseveró.

En esa línea, González Palacín advirtió de que más de 50 por ciento de los ganaderos de ovino «han caído en los últimos diez años» y las administraciones deben adoptar medidas para garantizar su rentabilidad dentro de la cadena de valor, con acuerdos con industria y distribución.

El líder agrario puso de relieve que la producción de carne de ovino ha caído más del 30 por ciento en los últimos seis años, y ahora junto a los costes de alimentación y energía, «por si fuera poco desde noviembre importamos lechazo fundamentalmente de Francia pero también de Grecia e Italia, y no están obligados a poner su origen».

Medidas que sean rentables


En este sentido, recalcó que llevan reclamando muchos años medidas que hagan rentables las explotaciones, para que los jóvenes puedan incorporarse a un sector atractivo, pero eso pasa, dijo, por establecer contratos con precios justos, y ahí debe jugar la Administración un papel relevante, no solo poner ayudas.

Asimismo, remarcó que es preciso establecer una «estratificación del mercado», porque ahora sólo aparece diferenciado el lechazo con IGP, pero «a partir de ahí, hay lechazos y punto». «Hay una diferencia abismal y la calidad aquí se iguala por abajo, lo que es un error de bulto», dijo, para exigir un etiquetado que aclare el origen y la calidad del producto, para que cobren más los que mejor lo hacen y el consumidor sepa lo que se lleva a casa. «Hay mercado para todos, pero el consumidor debe saber lo que compra y el ganadero, percibir un precio justo», dijo.

González Palacín indicó que la Consejería de Agricultura, que dirige Gerardo Dueñas, es «consciente» de la situación, con una pérdida del cuatro por ciento de la producción de leche el último año, y de más de un diez por ciento de cabezas de ganadero. «Hay mercado para todos pero el consumidor debe saber lo que se lleva a casa y el ganadero percibir un precio justo porque su situación es límite», dijo, para criticar que las ayudas al sector por la guerra de Ucrania «son una miseria». «Necesitamos medidas más estructurales que apuntalen al sector», sentenció.

Situación insostenible


Por su parte, el responsable de Ovino de UCCL, José Antonio Martínez, precisó que el precio de la carne de ovino ha subido un 12 por ciento, y el de la leche, un 16 por ciento, pero los costes de producción se han disparado un 42 por ciento, por lo que «es imposible mantener las explotaciones».

«La cabaña ganadera se ha reducido un 50 por ciento los último diez años», dijo, para concretar que hasta septiembre de este año se han cerrado el ocho por ciento de las explotaciones, 150 familias.

Además, Martínez indicó que se están reuniendo con las grandes superficies para que abonen precios justos porque «si no, se acaban las explotaciones». «Somos los principales productores de España, pero la situación es un drama y no hay nadie que coja el carnero por los cuernos. Si esto sigue así, no aguantará más de cuatro o cinco años, no le doy más vida», resumió.
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