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Ah, el tiempo

Ah, el tiempo

OPINIóN IR

09/11/2019 A A
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Ah, el tiempo
Escribir es agarrar el tiempo y que no se me escape. Esto Proust lo hizo mucho mejor, claro. Buscó su tiempo perdido y lo recuperó en varios tomos. Cada uno tendrá sus estrategias para sentir que es capaz de detener lo inevitable, los días que se van aplastando unos contra otros hasta formar la masa informe de los días, las semanas y los años. Hay coleccionistas de calendarios, hay devotos de la agenda; hay creadores de horarios, planes y listas; hay furiosos tachadores de fechas, hay enamorados del reloj. Y gente que crea cosas que parecen detener el tiempo, pero en realidad lo impulsan hacia adelante: hijos, casas, cuadros, partituras musicales, fotografías, colchas de ganchillo. Libros también, sí.

El tiempo todo lo da y lo quita todo. A Margarita Salas, una de nuestras grandes científicas, se la acaba de llevar el tiempo. Vivimos olvidando esto porque así todo parece más fácil, o casi fácil. Preferimos ignorar el argumento de esta obra, pero la vida va en serio.

Siempre he estado obsesionada con el tiempo. Con el paso del tiempo, con perder el tiempo, con la falta de tiempo para hacer todo lo que quiero hacer. Por eso soy de relojes, de calendarios, de horarios, planes y listas, de agendas. A la vez, quisiera destrozar todo eso con los dientes, con la suela de mis botas.

Los hay más locos que yo: Netflix acaba de anunciar una nueva función que permite a los usuarios acelerar las series o las películas. Del atracón se pasa a la bulimia. Vomitar un capítulo para engullir el siguiente. Los actores ya se han quejado. Me los imagino hablando como los pitufos maquineros, moviéndose a velocidad supersónica por la pantalla.

Hay muchas formas de perder el tiempo. Ahora se habla incluso de «ladrones de tiempo», que pueden ser cosas o pueden ser personas. Es un concepto del que también se ha apropiado la verborrea empresarial para atar más a la gente a la silla, para robarle el tiempo. El tiempo, si uno lo pasa como quiere, nunca se pierde, se aprovecha.

No creo que ir a votar este domingo sea una pérdida de tiempo, pero siento que me han hecho perder mucho en los últimos meses. Intentaré recuperarlo escribiendo un cuento, aunque sea malo.
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