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Ademar 31 - Barcelona 36: 'Plantando cara sin opción de milagro'

Ademar 31 - Barcelona 36: 'Plantando cara sin opción de milagro'

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Deividas encara a Ali Zen en un instante del choque. | MANU QUIROGA Ampliar imagen Deividas encara a Ali Zen en un instante del choque. | MANU QUIROGA
Jesús Coca Aguilera | 28/05/2022 A A
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Ademar 31 - Barcelona 36: 'Plantando cara sin opción de milagro'
Balonmano / Liga Asobal El Ademar, liderado por un gran Kim, aguantó toda la primera parte en partido y no bajó los brazos ni se dejó ir cuando los catalanes abrieron brecha en el arranque de la segunda
Cuando enfrente tienes un Barcelona que acude con todas sus estrellas y además deja claro en su actitud y rotación que se toma el partido muy en serio, lo máximo a lo que puedes aspirar es a cuajar un choque digno y estar con opciones el mayor tiempo posible.

Lo hizo el Abanca Ademar, que trató de tú a tú a los catalanes durante una igualada primera mitad, y no bajó los brazos ni se dejó ir después de que su rival abriera en el arranque de la segunda una brecha de cinco goles que ante un equipo así se antoja irremontable.

31-36 cayeron los leoneses, diciendo así adiós a toda opción de acabar en ese sexto puesto que hubiera podido suponer una invitación europea, aunque echando un buen cierre a una mala temporada, dejando la sensación de que jugando así el resto de la liga la posición hubiera sido muy diferente y ofreciendo detalles para el optimismo pensando en la próxima temporada.

Con Malasinskas dirigiendo y Kim marcando, el Ademar mandó por última vez con el 11-10 y se fue a 2 al descanso Porque, si hubo un nombre que destacó por encima del resto, fue el del lateral coreano Kim, que se destapó con su mejor partido del curso, mostrándose eléctrico, vertical y desequilibrante en ataque, donde acabó con nueve goles, ayudado porque por fin jugó las dos mitades, coincidiendo el día en el que dirigía Luis Puertas en vez del sancionado Cadenas con no ser relegado al ostracismo en la parte en la que tiene el cambio largo e incluso cumpliendo defendiendo en el dos pese a su sabida debilidad en esa parcela.

De hecho, si el Ademar mandó en los primeros compases, fue en gran parte gracias a él. Cuatro de los cinco primeros goles de los leoneses había marcado ya el coreano, que ayudaba a mantener el altísimo ritmo goleador de un Barcelona que sobre todo a través de ‘zambombazos’ lejanos superaba con comodidad a la defensa, pese a algunos momentos de inspiración de Bomastar.

De hecho, con 10-10 mediada la primera parte el Barça se veía obligado a pedir tiempo muerto para intentar contener la ofensiva de un Ademar dirigido a la perfección por Malasinskas, que no estuvo fino en el tiro (acabó con dos goles de seis lanzamientos) pero se hartó como casi siempre a dar asistencias y llevaba ya cuatro en esos momentos.

Tras volver a ponerse 21-23 tras irse de 5 el Barcelona, los catalanes dieron otro tirón y la distancia ya no bajó de 4 Sin embargo, el 11-10 posterior acabaría siendo la última ventaja ademarista en el partido, puesto que las primeras pérdidas de un equipo leonés que hasta entonces estaba controlando muy bien ese apartado permitieron correr al Barça y lideraron un parcial de 0-3 que se alargaba hasta el 1-5 obligando con el 12-15 a que fuera Luis Puertas quien tuviera que parar el partido.

Con Deividas dejando buenos minutos como central moviendo al equipo (sin excesivo brillo, pero acostumbrados al rendimiento del primer mes es una evidente mejoría y deja claro que donde no puede jugar es en el lateral derecho) y Kim marcando dos goles seguidos, uno tras robar el balón en defensa, el Ademar volvía a ponerse a uno (14-15) y acababa yéndose a sólo dos (16-18) al descanso.

Sin embargo, con el Barça cualquier momento de desconexión o de encadenar errores, por pequeño que sea, recibe el máximo castigo. Y como el Ademar salía mal de vestuarios, condicionado por una tempranera exclusión de un Semedo que se despidió con la habitual pésima imagen de toda la segunda vuelta, los catalanes corrían y en cinco minutos ya se habían puesto cinco arriba (17-22).

En el tramo final un error en una contra, un penalti fallado y un gol sin portero pusieron fin a las opciones de sorpresa Con esa diferencia, remontar es casi imposible. Y muchos equipos, conscientes de ello, bajan en ese momento el pistón y llegan las numerosas goleadas del Barça, que aprovecha eso a la perfección. Pero el Ademar nunca lo hizo, se mantuvo en partido con Panos haciendo buenas intervenciones bajo palos y gracias a la alta intensidad y lucha constante que mantuvieron, y llegó a ponerse de nuevo a dos (21-23), obligando a su rival a ponerse las pilas para irse de nuevo a los cinco (23-28).

Ya no volvieron a bajar de los cuatro la diferencia, aunque fue por fallos en situaciones claras el no poder meterle el miedo a los de Ortega en esa recta final. Con Santista, el jugador que más ha progresado del principio al final de la temporada, capturando dos rechaces seguidos, el Ademar estuvo en tres ocasiones a cuatro. Pero en una un Pérez de Vargas como siempre sensacional bajo palos le detuvo una contra solo a un Jaime que no tuvo su mejor día cara a puerta en su emotiva despedida; en otra falló un penalti un Gonzalo que se quedó en dos goles y con ellos sin opciones de llevarse el ‘pichichi’ de Asobal salvo que Chema Márquez no anote hoy ninguno; y en otra, con los leoneses arriesgando a atacar con siete sin portero, perdieron el balón y el Barça metió sin portero.

Al final, con un golazo de fly de Kim a pase de Zanas Virbauskas se cerraba, plantando cara pero sin opción real de milagro, el choque y la temporada.
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