Así se miden los niveles de polen en León: previsión, peligrosidad y datos históricos

La Red de Aerobiología de la comunidad tiene su 'base' en la Universidad de León y en la web de la Junta se actualiza semanalmente la información polínica

24/05/2026
 Actualizado a 24/05/2026
Las últimas semanas están siendo un poco complicadas para los leoneses que sufren alergia cada primavera. | SAÚL ARÉN
Las últimas semanas están siendo un poco complicadas para los leoneses que sufren alergia cada primavera. | SAÚL ARÉN

Dar un paseo por Papalaguinda, y en general por toda la ribera del río Bernesga, se ha convertido desde hace días en una actividad de riesgo. La llegada de la primavera y las buenas temperaturas han provocado la floración de los árboles, lo que inevitablemente trae consigo la aparición de polen en la capital leonesa. Molesto para todos, más lo es para cada vez un mayor porcentaje de la población alérgica a estos granos y que dificulta frecuentar estas semanas zonas verdes de la ciudad como puede ser la ya mencionada u otras como La Candamia o el Parque de Quevedo.

El cambio climático y la subida de temperaturas están detrás de que las estaciones de polinización sean cada vez más extensas, causa directa de que las plantas produzcan más polen y los alérgicos estén más tiempo expuestos a ello que antaño. Por ello, León cuenta con una Red Aerobiológica donde colaboran Sanidad de Castilla y León (Sacyl), la Universidad de León (ULE) y la propia Junta autonómica. Las tres entidades trabajan juntas desde 2006 para medir las cantidades de polen en la comunidad y ofrecer semanalmente los datos a nivel público sobre captación y desarrollo de esta información

Además, cuatro años después, en el 2010, se creó el registro aerobiológico oficial de la comunidad, siendo el primero de toda España en estar regulado normativamente.

 

Aunque es un sistema autonómico, lo cierto es que la actividad principal de esta red, que se antoja clave en esta época del año, se concentra en la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de la ULE en el campus de la capital. El sistema cuenta con 13 captadores de polen repartidos por toda la comunidad: nueve de ellos están en las capitales de provincia y los cuatro restantes se ubican en Ponferrada, Miranda de Ebro, Béjar y Arenas de San Pedro. Los datos de todos ellos son recogidos por los Servicios Oficiales Farmacéuticos, que tienen su sede en El Bierzo, y los remiten posteriormente al Área de Botánica de la ULE, donde se lleva a cabo la analítica. Allí se estudian las muestras recogidas, se diferencian según su tipología y se da cuenta de la cantidad de cada uno por metro cúbico para poder determinar si los niveles son "altos, bajos o moderados" de cada tipo, que son los baremos que se utilizan para comunicarlo finalmente a la población.

Los captadores, ubicados en "sitios estratégicos" (normalmente azoteas o puntos a 10 o 20 metros del suelo), succionan el aire con partículas de polen y esporas de hongos y a través de un tambor ubicado en su interior, junto con una cinta impregnada con una silicona especial, las recogen. "El tambor va girando de tal manera que completa una vuelta a la semana y se recoge con carácter semanal para analizarlo", explica Concepción Domínguez, jefa del Servicio Territorial de Salud, a este periódico. A la hora de estudiarlo, se aplica una solución que solo tiñe el polen, de forma que permite identificarlo rápidamente y descartar esporas de otras especies que contaminen el resultado. 

Datos registrados en León capital

Gracias a esa diferenciación de los tipos de polen, la Junta tiene registrados gran número de ellos. La cantidad de datos es tal que la web permite ver cuáles son los pólenes que más presencia han tenido en León capital hasta el momento y en qué semana alcanzaron su pico. Así, fueron Cupressaceae (ciprés) y Urticaceae (ortiga) los que más han aparecido en la ciudad en 2026, con el pico máximo de granos detectados por los captadores en la semana 18 del año, que fue del 27 de abril al 3 de mayo. Tras ellos está el Fraxinus (fresno), que en esa misma semana marcó su máximo desde enero, aunque apareció una semana después que los otros dos. 

 

Además, cabe señalar que esa misma semana de cada año -entre finales de abril y principios de mayo- es la que más registros tiene históricamente. Según los datos abiertos de la Junta, desde el 2009 se han obtenido 362 registros en ese período. Aún así, las semanas donde más registros se realizaron en León fueron entre 2015 y 2016. Del 11 de mayo al 17 de 2015 el captador recogió 32 muestras, las mismas que del 13 de junio al 19 de 2016: ninguna otra semana ha tenido más registros que esas dos en los últimos 17 años según los datos de la Junta en León. 

Cómo se hacen las previsiones

No obstante, el servicio cobra el máximo sentido cuando lanza las previsiones polínicas cada semana. Se trata de una información clave para los alérgenos, ya que les pone en prealerta al conocer de antemano lo que se van a encontrar en los próximos días. Así, el estudio mezcla el muestreo analizado, la meteorología y datos históricos en esas fechas. Finalmente, añade Concepción que estos datos facilitan el servicio asistencial en los centros de salud: «Si llega un paciente con determindos síntomas y además tiene un historial alérgeno, los datos pueden servir para saber qué tratamiento darle o las recomendaciones que debería de seguir».

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