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Abanca Ademar 26 - Granollers 23: 'Felicidad incompleta'

Abanca Ademar 26 - Granollers 23: 'Felicidad incompleta'

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Juanjo Fernández se lesionó en el hombro que ya le alejó de las pistas muchos meses. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen Juanjo Fernández se lesionó en el hombro que ya le alejó de las pistas muchos meses. | MAURICIO PEÑA
Jorge Alonso | 26/09/2018 A A
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Abanca Ademar 26 - Granollers 23: 'Felicidad incompleta'
Balonmano / Liga Asobal El equipo leonés supera en un gran partido a un rival directo con Biosca y Gonzalo como estiletes, pero pierde a Juanjo Fernández por lesión
De la misma manera que el Abanca Ademar mostró en su visita a Bidasoa una cara gris en un partido en el que nada salió, el equipo de Rafa Guijosa quiere que el Palacio de los Deportes sea su trampolín esta temporada y este miércoles ante un rival directo con mucho peso en la liga cogió impulso de cara a todo lo que viene. Porque los leoneses mostraron su mejor versión para superar con merecimiento a un Fraikin Granollers llamado a pelear por todo en esta Liga Asobal. Un triunfo cimentado en la portería con un genial Biosca y con varios brazos ejecutores, el más destacado el de un Gonzalo con hechuras de jugador grande a pesar de su insultante juventud.

Varios jugadores habían comentado durante la semana la importancia de entrar fuerte en el partido y no permitir que el rival se fuera de inicio en el marcador para no tener que luchar contracorriente el resto del encuentro. Con Irún en la memoria, el equipo leonés se puso las manos a la obra tras cinco minutos iniciales donde los porteros comenzaron a ser los grandes destacados. Ni un solo gol anotaron ninguno de los dos contendientes hasta casi cumplidos 6 minutos de partido.

Porque encontró bien de inicio a Pesic en el pivote el Abanca Ademar, algo que obligó a dar un paso adelante a la defensa de Granollers también para evitar el buen inicio de David y Juanjo Fernández en la primera línea pasando a buscar el uno contra uno el equipo leonés. Un ataque bastante fluido el de los locales, que lograron las primeras ventajas merced a la sensacional actuación de Gonzalo en el extremo y la no menos espectacular de Nacho Biosca en la portería. Sin embargo, le costó a los de Rafa Guijosa parar a Antonio García – ovacionado en la presentación y sufrido durante el encuentro en su regreso a León – primero y Álex Márquez después, logrando ampliar eso sí su ventaja tras la exclusión de Oswaldo sitúandola en tres goles que mantendría hasta el descanso con la aparición de un desacarado Acacio (13-10). Lo peor sin duda, la aparente grave lesión del extremo vallesano Edgar Pérez, que se tenía que retirar en la camilla entre ostensibles gestos de dolor y una preocupante mano en la rodilla tras pisar mal después de anotar en un contraataque.

No cambió el entretiempo el guión del encuentro si bien curiosamente coincidiendo con la ausencia de Gonzalo tras sufrir un golpe, Granollers se acercó a un gol en un marcador que nunca llegó a igualar. Llegó ahí, con un cuarto de hora aún por jugarse, el momento que paró el corazón por un momento a toda la grada de un Palacio encendido. Juanjo Fernández sufría un golpe y se echaba la mano a su maltrecho hombro abandonando el campo para volver después con hielo sobre la zona afectada. Su estado es ya la gran preocupación de todo el Abanca Ademar.

Porque el golpe perdiendo a un jugador que firmaba además un buen partido le sirvió al equipo leonés para espolearse hacia la victoria. La defensa funcionaba con Carou a la cabeza, Gonzalo corría y la renta volvía a ampliarse. Acacio, con esa mezcla de genialidad y locura, llevaba la ventaja hasta los 4 goles a falta de 10 minutos que con Biosca con la trapa de su portería bajada parecía ya definitiva mientras Jordi Ribera observaba desde la grada las evoluciones del, por qué no, próximo portero de la selección española.

Unos últimos minutos en los que el incansable Antonio García no permitió que respirara tranquilamente el Palacio, si bien la garantía de Biosca cerraba cualquier atisbo de remontada.

Un triunfo para creer por tanto en un equipo que demuestra poder ganar a cualquiera ante su afición más allá de cansancio y lesiones. Sin embargo, ese es tras el gran triunfo de este miércoles, la gran preocupación en el seno de un reforzado Abanca Ademar.
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