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Abanca Ademar 26 - Benidorm 22: 'Un equipo para ilusionarse'

Abanca Ademar 26 - Benidorm 22: 'Un equipo para ilusionarse'

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Lucin intenta lanzar a portería ante la defensa de Benidorm. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen Lucin intenta lanzar a portería ante la defensa de Benidorm. | MAURICIO PEÑA
Jorge Alonso | 08/09/2020 A A
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Abanca Ademar 26 - Benidorm 22: 'Un equipo para ilusionarse'
Balonmano / Liga Asobal El equipo leonés supera con claridad al Benidorm de Mario López en un gran partido de Slavic y Natan Suárez, los más destacados de un equipo que quiere seguir creciendo
En estos tiempos que corren hacen falta cosas por las que ilusionarse en cualquier aspecto de la vida, también en el deporte, y es ahí donde el Abanca Ademar quiere ser sinónimo de buenas noticias para los aficionados leoneses del balonmano. Este martes, los cerca de los 900 que acudieron al Palacio superando el miedo que se esfuerza por quitar el club, pasaron una hora y media en la que más allá de la mascarilla obligatoria lo que ocurría fuera del pabellón era secundario.

Porque el equipo de Manolo Cadenas le demostró a los suyos que tiene talento y ganas de dar más de una alegría, la primera superando con claridad a un Benidorm que quiere ser rival de los leoneses y en el que la vuelta de Mario López fue la primera de las noticias que dejó la tarde.

El extremo leonés regresaba con la ovación de la grada y la corrección esperada de las dos partes del conflicto que precisamente propició su salida al conjunto alicantino. López, para el que seguramente no fue nada fácil la papeleta, no mostró su mejor versión sobre la pista desde un inicio que le amargó ya Dino Slavic sacándole un penalti y el posterior rechace.

El guardameta croata fue uno de los grandes protagonistas del triunfo leonés, jugando todo el partido ante los problemas físicos de un Ghebdane que vio de primera mano que a pesar de ser campeón de Europa no tiene el puesto ni mucho menos asegurado. Fue eso sí de menos a más el portero, que más allá de ese fulgurante inicio vio como la defensa ademarista no terminaba de ajustarse en el centro y Gonzalo Porras anotaba con cierta facilidad desde los 6 metros.

Además, Pabán encontraba acierto en el lanzamiento lejano y eso anulaba lo que comenzaba a ser una exhibición de Natán Suárez, otro de los grandes nombres del partido. El catalán dejó sobre el 40x20 un repertorio de movimientos, asistencias y goles que pusieron en pie más de una vez al aficionado confirmando lo visto en pretemporada. Uno de esos jugadores que valen la entrada por su magia y al que Manolo Cadenas continúa encauzando para que la sepa utilizar sin abusar en su debido momento. Su desequilibrio desajustaba una y otra vez la zaga alicantina, que era castigada con varias exclusiones a Grau y Spiljak permitiendo al Abanca Ademar tomar una ventaja superado el cuarto de hora de juego que ya no soltaría hasta la bocina final.

Para llegar a ello, tenía Cadenas que gestionar los minutos especialmente de su perfil zurdo. Lo hizo dando todos los minutos a Gonzalo en el extremo a excepción de un instante final que sirvió al pequeño de los Martínez, Antonio, para debutar en partido oficial y alargar la lista de sagas de padres e hijos que han vestido la camiseta del Ademar. Así mismo, zanjó el de Valdevimbre una guerra psicológica con fecha de caducidad. Porque el relevo en el lateral zurdo para Gostovic fue Erwin Feuchtmann, que no había tenido ni un minuto hasta ahora y que, una vez Cadenas tiene claro que continuará esta temporada, deberá sumar minutos en una posición extraña para él, pero en la que cuajó ayer un buen partido.

Precisamente el chileno anotó sobre la bocina el tanto que ponía el 14-9 en el marcador al descanso, una renta cómoda que invitaba a pensar en menor sufrimiento de lo que la plantilla y las aspiraciones de Benidorm decían.

Sin embargo, Fernando Latorre se la jugó en la reanudación atacando con siete jugadores muchos minutos y eso, unido a unos buenos minutos de Roberto Rodríguez, sirvió para acercar a su equipo en el marcador, aunque nunca más cerca de los 3 goles que obligaron a Manolo Cadenas a pedir su primer tiempo muerto ya bien entrada la segunda mitad.

Pero Slavic estaba enchufado y sin ganas de recibir sustos, así que manteniendo su porcentaje cerca del 50% de paradas permitió correr a su equipo y con los extremos como estiletes abrir de nuevo brecha.

Con Marchán y Gostovic dejando buenas pinceladas de lo que puede ser también este equipo en ataque y con los arrebatos de Parker casi como único sustento de Benidorm, la ventaja llegó hasta los 6 goles, quedándose finalmente en 4, suficientes para certificar un triunfo que permite al Abanca Ademar comenzaron con buen pie la temporada más extraña de la historia, pero con la ilusión de convertirla en un futuro en un buen recuerdo.
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