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Abanca 32 - Granollers 31: 'Simonet saca al Ademar del atolladero'

Abanca 32 - Granollers 31: 'Simonet saca al Ademar del atolladero'

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Simonet se dispone a culminar un contraataque ante la defensa de Jorge Silva. | DANIEL MARTIN Ampliar imagen Simonet se dispone a culminar un contraataque ante la defensa de Jorge Silva. | DANIEL MARTIN
Jesús Coca Aguilera | 29/11/2017 A A
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Abanca 32 - Granollers 31: 'Simonet saca al Ademar del atolladero'
Balonmano / Liga Asobal Un gol de vaselina del central sobre la bocina da el triunfo a los leoneses ante un Granollers que, tras remontar cuatro goles en la segunda parte, falló un penalti a falta de 25 segundos
Queda un minuto y medio para el final y el Abanca Ademar ve cómo un partido que tenía encarrilado se le ha puesto muy cuesta arriba. Excepto en los primeros minutos, los de Rafa Guijosa han ido siempre por delante en el marcador, con ventajas de hasta cuatro goles en el ecuador de la segunda mitad (27-23), pero el Granollers ha reaccionado, se ha puesto por delante por primera vez desde el arranque a falta de tres y medio (29-30), y con un gol de Bernatonis amenaza con hacer saltar la ‘banca’ en el Palacio.

Rafa Guijosa pide tiempo muerto y prepara jugada. Y ahí aparece la magia de Sebas Simonet. La determinación de un jugador al que no le quema el balón en los momentos calientes. La fiabilidad de alguien más acostumbrado a hacer jugar que a jugárselas, pero que no duda en asumir responsabilidades a la hora de la verdad.

El Ademar prepara jugada. Costoya, el mejor con diferencia de los leoneses con ocho goles en ocho lanzamientos, conecta con el argentino, y este se cuela entre los dos defensores y supera a Almeida para poner el empate (31-31).

Quedan 60 segundos, 45 tras el tiempo que ahora es Granollers quien pide. Todo apunta a un ataque largo. Probablemente, casi todos en el Palacio firmarían en ese momento salvar un punto. Pero la cosa se complica. Durante todo el partido, el juego con el pivote vallesano ha hecho muchísimo daño al Ademar. Casi siempre con Adriá Figueras, que ha anotado seis ‘dianas’. Pero en ese tramo final es con otro especialista como Gonzalo Porras, que fuerza el siete metros.

La salida de Carou cambió la defensa tras encajar 9 goles en 12 minutos; un Costoya sensacional lideró el ataque Allí se dirige un Resina que se ha salido. Que firma nueve dianas y ha metido ya cinco penaltis. Que puede asegurar un punto si mete a falta de 25 segundos. Cupara, que no ha tenido un buen día, da saltos bajo los palos. Y el extremo lanza... muy por encima del larguero.

Hay vida. No quedan tiempos muertos, pero las protestas por el tiempo exacto que resta permite parar el cronómetro y organizar jugada con tranquilidad. El Ademar no quiere sorpresas inesperadas y agota el tiempo hasta el límite. ‘Al menos no perdamos lo que no podamos ganar’, parece la filosofía. Y los segundos pasa. Y entonces, vuelve a aparecer Simonet.

El argentino no había tenido un buen día. Pero el técnico no dudó en apostar por él siendo un final igualado. Y le salió redondo. Por el mismo lugar por el que había entrado en el gol anterior, encontraba el hueco, ante la salida de Almeida buscaba la vaselina... y esta se colaba en el fondo de la red coincidiendo con el sonido del bocinazo final.

El Ademar vencía 32-31 y lograba dos puntos de oro ante un rival directo, aupándose al segundo puesto a la espera de lo que haga Guadalajara gracias a la derrota del Anaitasuna en Cuenca. El Palacio estallaba de alegría. Guijosa había calificado el partido de final y como si una fuera celebraba el triunfo la plantilla ademarista sobre la pista.

Jaime se fue inmovilizado y en camilla al desequilibrarle Cabanas, que vio la roja, y sufrir una durísima caída  El éxtasis final hacía olvidar todo lo vivido. Los nueve goles que en sólo 12 minutos había metido Granollers hasta que Carou, enfermo durante toda la semana, aparecía en pista dando un salto de calidad tremendo a la defensa. El parcial de 7-1, coincidiendo con el inicio de la exhibición de Costoya, con el que elAdemar abría por primera vez un hueco (14-10) que le hacía irse 18-15 al descanso. El intercambio de goles de la segunda parte, con protagonismo en el Ademar para un Gonzalo Pérez que probablemente cuajaba su mejor partido como ademarista con tres tantos en tres lanzamientos. Las ocho exclusiones que sufrió Granollers y que permitió jugar muchos minutos con un uno más a un Ademar que esta vez sí aprovechó las superioridades. O la escalofriante caída de Jaime, que tras ser desequilibrado por Cabanas (que vio la roja) en un salto en el que buscaba un fly, tenía que ser retirado en camilla e inmovilizado.

Todo quedaba en el olvido por ese final en el que Simonet sacaba al Abanca Ademar del atolladero en el que se había metido y le daba un golpe tremendo de moral antes de la ‘final’ europea del domingo en Noruega.
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