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¿A quién quieres más?

¿A quién quieres más?

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Partido entre Zaragoza y Deportiva. | LA LIGA Ampliar imagen Partido entre Zaragoza y Deportiva. | LA LIGA
| 22/10/2021 A A
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¿A quién quieres más?
Opinión Por Alejandro Cardenal
Y llegó el partido que más odio. Lo de cubrir el duelo entre el equipo de tu infancia y el que te acogió cuando más lo necesitabas es lo más parecido a ser un agente doble.

Aunque con el paso de las temporadas lo de que te miren con el morro torcido desde los dos bandos cada vez que llega el enfrentamiento se lleva mejor, es imposible librarse del típico «bueno, ¿y quién quieres que gane?» hecho a traición con la única intención de que enseñes tus cartas.

Y a mí, que probablemente soy el peor jugador de pocha que ha existido y existirá jamás —y mira que lo he intentado todo, hasta sobornar rivales— me cuesta no acordarme de cuando era un mocoso y el típico amigo graciosete de mis padres, el cuñado primigenio, me preguntaba si quería más a mamá o a papá.

Y aunque para seguir jugando al despiste la verdad es que el empate viene de perlas, me parece que ni papá ni mamá van a llegar muy lejos si siguen sumando de uno en uno.

De hecho, hace no mucho tenía un debate con mi padre verdadero, no el metafórico, sobre el valor de los empates en el fútbol actual. Él, que es de la vieja escuela —cada vez más, aunque él a veces no se de cuenta— sigue siendo partidario de aquello de que más vale pájaro en mano que ciento volando y que grano a grano se hace granero, un pensamiento demasiado amarrategui para mi gusto.

Así que, en resumidas cuentas, él estará más contento que servidor con el resultado, porque a mí, pese a tener el corazón dividido —en qué porcentaje, ya lo dejó a la imaginación de cada uno— otro empate más me supo a cuerno quemado.

Por verle una parte positiva al asunto, la Deportiva, después de cinco jornadas sin ganar, sigue en ‘playoff’ y hasta tiene el liderato a tiro, así que, al menos hasta el domingo, me subiré al carro de los reyes del empate, pero por favor, dadme una alegría, aunque sea en el último minuto, de rebote o con una liada del VAR, contra el Oviedo, que a esos sí que no lo quiere nadie. Ni papá, ni mamá.
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