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75 ‘Jermosos’ años

CULTURASIR

Imagen del refugio. | FOTOS DE LA WEB DE COLLADO JERMOSO Ampliar imagen Imagen del refugio. | FOTOS DE LA WEB DE COLLADO JERMOSO
Fulgencio Fernández | 13/08/2017 A A
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75 ‘Jermosos’ años
Historia El 22 de agosto de 1942 se inaugura el refugio de Collado Jermoso, para conmemorarlo el día que se cumplen 75 años habrá una jornada de música (con Sog), paella y una proyección de Isidoro R. Cubillas
El 14 de agosto de 1930 pasó por primera vez por la canal de La Sotín, en compañía de 8 ‘peñalbos’, hacia el Llambrión el montañero Diego Mella. Se enamoró del lugar y en su mente ya creció una idea, construir allí un refugio de montaña. Pese a los 2064 metros de altura, que complicaban mucho las cosas —entre otras, subir el material necesario— encontró otros muchos factores positivos: «La presencia de agua en una fuente próxima que nunca se seca, la protección del viento de poniente al estar más bajo que el Collado, la existencia de la pradera en sus alrededores y verse libre de aludes fueron factores que determinaron que en la mente de Diego Mella se encendiera la posibilidad de construir allí un refugio». Es cierto que eran más de 2000 metros, pero también que este lugar es un balcón privilegiado sobre el valle de Valdeón. «Desde aquí se ven los mejores atardeceres sobre Torre Santa. Sirve de base para escalar las Torres del Llambrión, Peñalba, La Palanca, etc», explica la historia del refugio de su página web, que define su situación:«Sobre la canal de La Sotín y bajo las principales Torres del sector del Llambrión, en un lugar enriscado desde donde se contempla la Peña a plena satisfacción».

Todo esto fue lo que atrapó en 1930 a Mella. Y tres años más tarde Julián Delgado Ubeda se puso a trabajar para hacer realidad la idea de Diego Mella, con quien viajó para determinar la ubicación del futuro refugio. «A raíz del Campamento Nacional celebrado en Cordiñanes en 1935 y organizado por el Club Peñalba cuando era su presidente Teófilo Alonso se decidió empezar la construcción del refugio».

El primer libro del refugio explica que «la inauguración se efectuó en agosto de 1942 y posteriormente, en 1944 se construyó una ampliación para la guardería. La utilización se empieza el 1 de agosto de ese año por un grupo de montañeros del Peñalba de León, que dió los últimos toques para dejar en condiciones el refugio».

Construir a 2.064 metros

Ya se ha apuntado que uno de los problemas para levantar este refugio de Collado Jermoso era su construcción, el traslado del material, los meses crudos de invierno... y verano pues entre las notas se puede leer: «El día 2 de julio fui a Collado Jermoso y donde están las tablas calculo que hay todavía dos metros de nieve». También la financiación fue complicada por estos asuntos y otra nota explica: «Con las pesetas de que disponemos no vamos a poder ni llegar a la mitad».

Diego Mella escribe a Tomás González Pesquera, de Los Llanos, el 1 de agosto de 1935, y le hace el que parece el primer pedido: «Le ruego que el próximo día 5 mande por persona de su confianza a la Vega de Liordes la siguiente mercancía: 12 paquetes de pólvora, 2 de dinamita, un cuarto de caja de detonadores y también una mano de mecha (...) Estos materiales que le pido son para emplearlos nosotros en quitar algunas piedras que obstaculizan el paso en el camino de Las Colladinas de Llago Cimero».

Para la cantería contratan a un experto portugués, maestros con la piedra, y el transporte del material, recoge la historia de su web, «el transporte de los materiales desde Pandetrave o desde la casilla de camineros de Puerma lo realizarían los vecinos del Valle, mediante precios y condiciones fijadas de antemano, dando preferencia a los parados y necesitados».

Empezaron las obras y pronto llegó la Guerra Civil, ante lo que no hace falta explicar que todo se paralizó, hasta el año 1940, cuando se retomó el proyecto. Son muchas las gentes del valle que trabajan en esta obra: Francisco Casado es el contratista; Liborio Liébana, de Pedrosa, el carpintero; Daniel Abascal el encargado del transporte; labran la piedra, que se recoge cerca del refugio, Cecilio, de Soto y Amadeo González, y quedaba el complicado transporte de mucho material: «Para el piso del refugio y de la terraza se emplean los raíles de las minas, ya abandonadas, de la Vega de Liordes. En 1941 se utilizan 5.000 kilos de cemento, 4.000 kilos de pizarra, 1.500 ladrillos ‘rasilla’; y en 1942, 6.000 kilos de cemento, 1.500 de yeso y otros materiales de pintura y ferretería. Desde el Puerto de Pandetrave hasta las Joyas de Pedejo, en donde se levantó un tendejón, se transportaron, por el Camino de los Lebaniegos, en 1941, 17.400 kilos y desde éstas a Collado Jermoso 15.929; y en 1942 desde Puerma hasta Pedejo 10.101 kilos y desde las Joyas hasta Jermoso 8.900».

Los recuerdos de quienes trabajaron en el transporte nos hablan de una verdadera obra de titanes. Por el Camino de los Lebaniegos lo hicieron los hermanos Emiliano y Alfredo Martínez González, mediante un carro tirado por vacas con cuarta; y en el resto trabajaron hombres y mujeres que llevaban a cuestas el material, a razón de 1,25 céntimos el kilo.

Evangelina Guerra contaba en una entrevista en La Crónica, ya con 95 años, recordaba aquel duro trabajo: «Subía tres veces al día hasta Collado Jermoso cargada con treinta kilos de material para hacer el refugio. Durante meses. Sin comer y con unas zapatillas de esparto que se rompían en el primer viaje e íbamos prácticamente descalzos o con madreñas», trabajo que tenía otras consecuencias: «Me quedé sin pelo de subir sacos de cemento sobre la cabeza, me lo quemaron».

Fue muy duro, pero pudo ser una realidad, hace 75 años. Hubo una gran fiesta, con concursos de coros y hasta un corro de aluches en las praderas cercanas al refugio y un ojeo de rebecos en el Hoyo del Llambrión. Hoy, 75 años después, se anuncia otra fiesta, parecida. La música la pondrá la banda leonesa SOG, una cena espicha para ver atardecer y cuando llegue la noche una proyección de Isidoro Rodríguez Cubillas.
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