Cerrar
Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información.
Cerrar
Iniciales LNC

Editorial

Icono viñeta con el texto Lolo

La Viñeta

Silueta de la escultura La Negrilla

La Negrilla

Carta

A pie de calle

Referente en desayunos y tapeo

VERANOIR

Imagen del Café Spa El Molino, donde las tapas juegan un papel fundamental. | DANIEL MARTÍN Ampliar imagen Imagen del Café Spa El Molino, donde las tapas juegan un papel fundamental. | DANIEL MARTÍN
L.N.C. | 28/01/2017 A A
Imprimir
Referente en desayunos y tapeo
Hostelería El Café Spa El Molino, ubicado en pleno Polígono X, en el número 53 de la calle Moisés de León, es un centro de encuentro desde las siete de la mañana y durante todo el día gracias a sus variadas tapas
En pleno Polígono X, situado en el número 53 de la calle Moisés de León, nos encontramos un bar que en los poco más de dos años desde su apertura ya se ha convertido en toda una referencia para los desayunos y el tapeo.

Se trata del ‘Café Spa El Molino’, nombre que esconde un agradable local abierto desde las 7 de la mañana hasta las 10:30 u 11 ahora en invierno, alargando su horario de cierre cuando llega el buen tiempo aprovechando su magnífica terraza.

Y es que en su diáfano local, donde destacan los tonos azules y que está presidido por la llamativa pintura de un oso polar, se puede tomar a lo largo de la mañana desde tostadas de pan hasta tortilla, bocadillos, sándwiches o diferentes raciones, todo en medio de un ambiente tranquilo que preside el bar durante toda la jornada.

¿Cuando más se vuelve a animar? Es por la tarde, con la llegada de las tapas, donde destacan por encima del resto los callos, las mollejas, la asadurilla o el chorizo a la sidra, siendo no obstante muy grande la variedad y resultando estupenda la valoración tanto de la calidad como de la cantidad.

En definitiva, un lugar al que acercarse, un sitio por el que hay que pasarse alguna vez , con el riesgo de convertirse en un fiel ante su oferta. Como dice su dueño José Blanco Aller, "que la gente venga y pruebe, que seguro que repetirán".
Volver arriba