Cerrar
Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información.
Cerrar
Iniciales LNC

Editorial

Icono viñeta con el texto Lolo

La Viñeta

Silueta de la escultura La Negrilla

La Negrilla

Carta

A pie de calle

Referéndum

BLOGGINGIR

13/05/2017 A A
Imprimir
Referéndum
Votar resulta cómodo, molón y hasta democrático. Quizás por ello, esta temporada se está poniendo de moda como solución para todo aquello que no sabemos cómo solucionar. Votamos y ya está. Algo así como ir de rebajas cuando se está de bajonazo: compramos una prenda bonita, agradable, llamativa y ‘ale hop’, día perfecto. El problema viene después, cuando hay que ponérselo. Que igual no nos sienta como nos vimos en el probador, con la emoción del momento, o lo mismo no encontramos ocasión para llevarlo. O, simplemente, nos decepciona pero ya le hemos quitado la etiqueta. Se ha puesto tan de moda votar que hasta los sindicatos, antaño empeñados en la justicia social, ahora se enredan en la justicia territorial, discriminando implícitamente trabajadores de aquí y de allá (muy de aquí y muy poco de allá, además). El agravio comparativo une tanto como separa.

Enseguida queremos irnos de los sitios que no nos gustan. Cataluña es una nación, lo que no implica que abandonen el proyecto de país que compartimos desde hace tanto, solo porque últimamente no les guste la deriva que tiene. A mí tampoco, pero ya no puedo irme más. León no es Castilla, eso también es evidente, pero ¿significa eso que apartados las cosas irían mejor? Hay un efecto dominó que todos entendemos, y que llevaría a los zaheridos por el «centralismo pucelano» a escapar de su mala sombra, empezando por los pueblos de la propia provincia de Valladolid y concluyendo por Soria, que también existe. Ahora bien, si vamos a comprar ese vestido, ¿cuándo y cómo lo pondremos? O sea, si votamos irnos, ¿quién y cómo nos gobernará? Si van a ser los mismos partidos que ganan elección tras elección y son responsables precisamente de esta situación y de no haber decidido esto antes; si van a ser los mismos tipos de aquí, con sus bisagras bien engrasadas ante el poder del centro que sea, si va a ser un vestido como los que tenemos ya en el armario, mejor paso de rebajas y doy un garbeo para espantar la pava.


Volver arriba